Tokio. Uno de los seis reactores nucleares impactados por el terremoto y posterior tsunami en Japón parecía estabilizarse el sábado, mientras funcionarios luchaban por restaurar la electricidad a la planta afectada para enfriarla y evitar una mayor catástrofe.

Ingenieros reportaron algunos avances después de que cinco camiones de bomberos lanzaron agua por cerca de tres horas al reactor número 3, ampliamente considerado como el más peligroso en la devastada planta de Daiichi en Fukushima, debido a su uso de plutonio, un elemento altamente tóxico.

"La situación se está estabilizando de alguna manera ahí", dijo el secretario de gabinete, Yukio Edano.

El sábado, el país se vio afectado por un nuevo sismo de magnitud preliminar 6,1 cuyo epicentro se encontraba cerca de la planta nuclear, según informó la emisora NHK, agregando que no se reportaron daños. La cadena dijo que hasta el momento no había amenaza de tsunami tras el reciente temblor.

Previamente, los ingenieros lograron instalar un cable de energía al exterior de la planta, en un desesperado intento por restaurar el bombeo de agua para enfriar las placas sobrecalentadas y evitar una mortal filtración radiactiva.

Esperan que la electricidad sea restaurada para el domingo en cuatro reactores del completo, situado unos 240 kilómetros al norte de Tokio.

Edano dijo que los niveles de radiación en la leche de una granja de Fukushima a unos 30 kilómetros de la planta, y los cultivos de espinaca de Ibaraki, una prefectura vecina, excedieron los límites establecidos por el Gobierno, en los primeros casos de contaminación conocidos desde el terremoto del 11 de marzo y posterior tsunami que iniciaron la crisis.

Sin embargo, sostuvo que estos niveles de radiación alta aún no representaban un riesgo para la salud humana.

El atribulado primer ministro Naoto Kan sondeó a la oposición, que sólo horas antes del terremoto había intentado retirarlo del cargo, para ver si era posible establecer un gobierno de unidad nacional para lidiar con la crisis que ha destruido a Japón y ha remecido a los mercados financieros.

Se ha confirmado la muerte de casi 7.000 personas en el doble desastre natural, que convirtió a pueblos completos en páramos inundados y llenos de escombros.

Otras 10.700 personas están desaparecidas y se teme que muchas hayan perecido.

Los ingenieros japoneses conectaron un cable de energía al reactor número 2 y esperan probar el suministro eléctrico a los reactores 1, 2, 3 y 4 el domingo.

Trabajando dentro de la zona de evacuación de 20 kilómetros en torno a Fukushima, cerca de 300 ingenieros lograron hacer funcionar un segundo generador diésel del reactor número 6 después de las 4.00 a.m., dijo la agencia de seguridad nuclear.

Luego utilizaron esa energía para reiniciar las bombas de enfriamiento en el reactor número 5. El reactor número 6 consigue su electricidad de un segundo generador diésel.

"TEPCO ha conectado la línea de transmisión externa con el punto receptor de la planta y confirmó que puede suministrar electricidad", dijo el operador de la planta, Tokyo Electric Power Co (TEPCO), en un comunicado.

Cerca de 1,5 kilómetros de cable se están extendiendo antes de que los ingenieros intenten encender las bombas de enfriamiento en el reactor número 2, seguido por los número 1, 3 y 4 este fin de semana, dijeron funcionarios de la compañía.

"Si tienen éxito en lograr que la infraestructura de enfriamiento funcione, eso será un paso significativo hacia el conseguir la estabilidad", dijo Eric Moore, un experto en energía nuclear del grupo FocalPoint Consulting Group con base en Estados Unidos.

Si eso falla, una opción es cubrir la extensa planta de 40 años con arena y concreto para evitar una liberación catastrófica de radiación. El método fue utilizado en el reactor de Chernóbil en 1986, escenario del peor desastre de un reactor nuclear en el mundo.

Subrayando la desesperación de las autoridades, camiones de bomberos lanzaron agua durante la noche para enfriar el reactor número 3, considerado el más grave debido a que utiliza óxidos mezclados, o mox, los que contienen tanto uranio como el altamente tóxico plutonio.

Japón ha elevado el índice de gravedad de la crisis nuclear desde 4 a 5 en la escala internacional INES de siete niveles, lo que iguala al accidente de Three Miles Islanda en Pensilvania, Estados Unidos, en 1979. Algunos expertos dicen que es mucho más grave.

Chernóbil, en Ucrania, alcanzó el nivel 7 de la escala.

La operación para evitar la propagación de radiación ha opacado a las consecuencias humanitarias del sismo de magnitud 9,0 y el tsunami de 10 metros que devastaron la isla el 11 de marzo.

Cerca de 390.000, en su mayoría ancianos, quedaron sin hogar, viviendo en refugios en medio de temperaturas inferiores a cero grados centígrados durante la noche en zonas litorales del noreste del país.

Comida, agua, medicina y combustible para calefacción son escasos y la luna llena, en su punto más cercano a la Tierra, podría provocar inundaciones en las zonas ya devastadas.

"Todo está perdido, incluyendo el dinero", dijo Tsukasa Sato, un peluquero de 74 años que sufre una condición cardíaca, mientras se calentaba las manos frente a una estufa en un refugio para personas sin hogar en Yamada, norte de Japón.

Funcionarios de salud y el organismo de regulación atómica de Naciones Unidas han dicho que los niveles de radiación en Tokio no son perjudiciales.

Pero la ciudad sufrió un éxodo de turistas, extranjeros y de muchos japoneses, que temen una explosión de material radiactivo.

"Me voy porque mis padres están aterrorizados. Personalmente creo que esto generará la peor falsa alarma que el mundo haya visto jamás", dijo Luke Ridley, de 23 años, un residente de Londres en el Aeropuerto Internacional de Narita.

Funcionarios pidieron a las personas en la zona de 20 kilómetros que permanezcan refugiados y sigan algunas instrucciones cuando salgan al exterior: Conduzcan, no caminen. Usen una máscara. Usen mangas largas. No salgan en medio de la lluvia.

Aunque ha habido una alarma en todo el mundo, expertos dicen que es poco probable que niveles de radiación peligrosos se extiendan a otros países.

El Gobierno de Estados Unidos dijo que "minísculas" cantidades de radiación fueron detectadas en California y son consistentes con las liberadas desde la instalación japonesa dañada, pero no alcanzan a niveles de preocupación.