Bengasi, Libia. La encargada de Política Exterior de la Unión Europea, Catherine Ashton, prometió este domingo apoyar a los rebeldes en el este de Libia, en la visita de más alto rango de un funcionario extranjero a la zona desde el inicio de la revuelta contra Muammar Gaddafi.

"Vi los carteles en el camino desde el aeropuerto hasta aquí que decían 'Tenemos un sueño'", indicó Ashton en el bastión rebelde Bengasi.

"Este apoyo no es sólo por ahora, sino para el futuro y mientras el pueblo de este país nos quiera aquí", agregó.

Francia, Gran Bretaña y otros estados europeos apoyaron a los rebeldes -con escaso entrenamiento y equipamiento- contra un gobierno que se ha mantenido en el poder por más de cuatro décadas.

Aviones franceses fueron los primeros en bombardear las fuerzas de Gaddafi en marzo, luego de que Naciones Unidas votara a favor de permitir una intervención para proteger a los civiles.

Los ataques aéreos, ahora liderados por la OTAN, fueron lanzados mientras las tropas de Gaddafi avanzaban sobre Bengasi, luego de que el líder libio prometiera que no habría "piedad ni compasión".

Varios libios rodearon a Ashton en la ciudad que fue el epicentro de la revuelta iniciada a mediados de febrero, desplegando símbolos de "V de victoria". Un hombre en el lugar dijo que "todos los libios están muy felices".

Durante una visita para abrir una oficina de representación de la UE, la enviada dijo que discutió apoyo para la salud, educación, sociedad civil, control de fronteras y reforma de seguridad.

"El pueblo libio aprecia esta visita y aprecia a la Unión Europea por apoyar la revolución desde sus inicios", declaró respecto a Ashton el jefe del Consejo Nacional Transitorio, Mustafa Abdel Jalil.

Misrata en calma. En la ciudad portuaria de Misrata, en manos de rebeldes, en el oeste del país, residentes también elogiaron a Occidente por intervenir, en una ciudad atormentada por semanas de luchas callejeras y bombardeos con proyectiles y cohetes, en medio de tiendas dañadas vaciando sus pocas mercancías a la calle.

Rebeldes dicen que hicieron replegarse a las fuerzas de Gaddafi 25 kilómetros desde el centro, tras semanas de enfrentamientos y bombardeos. Fuerzas gubernamentales bombardearon áreas residenciales de Misrata este sábado, según los rebeldes.

"Si Dios no nos hubiera traído la OTAN, nos hubieran quemado a todos", dijo Amran Zoufrey, de 84 años. "Incluso en la Segunda Guerra Mundial, cuando era joven, no tuvimos esta destrucción. Ahora me pregunto cuándo vendrá y me matará el próximo cohete", sostuvo.

Había pilas de sillas y mesas entre vidrios quebrados en restaurantes destrozados. Un reloj en una torre en una plaza central estaba detenido a las 07.45 horas. La turreta de un tanque desarmado miraba hacia la entrada de una tienda de relojes.

"Es una catástrofe pero tenemos esperanza. Hemos liberado nuestra ciudad", indicó Ali el-Houti, un empleado público de 42 años, mientras caminaba por la calle.

El sonido de las batallas se estremecía en la distancia. Los enfrentamientos entre rebeldes y las fuerzas mejor equipadas del líder libio han seguido, pero la línea de combate entre oeste y este está ahora más tranquila, con choques esporádicos.

La línea de combate no ha cambiado por semanas.