Nueva York. El máximo inspector nuclear a nivel mundial dijo este sábado que Japón estaba "todavía lejos del fin del accidente" en su complejo de Fukushima, reportó el diario The New York Times.

Yukiya Amano, director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA, por su sigla en inglés) advirtió que la emergencia podría prolongarse por semanas o incluso meses. Amano habló con el Times vía telefónica desde Viena, donde está la sede del organismo.

Los niveles de radiación han subido en el agua del mar cerca de la dañada planta nuclear de Fukushima Daiichi, dijeron este sábado funcionarios japoneses, mientras los ingenieros luchan por estabilizar la estación energética dos semanas después de ser golpeada por un sismo y un tsunami.

Los expertos intentaban bombear hacia afuera de la planta el agua radiactiva, luego de que se detectara en los edificios que albergan a tres de los seis reactores.

Este jueves, tres trabajadores recibieron quemaduras en el reactor número 3, tras haber sido expuestos a niveles de radiación 10.000 veces mayores a los que usualmente se encuentran allí.

Amano, quien de acuerdo al Times realizó recientemente un nuevo viaje a Japón, indicó que las autoridades todavía no están seguras si los núcleos de los reactores y el combustible utilizado habrían sido cubiertos con el agua necesaria para enfriarlos.

El director comentó al diario que vio unas pocas "señales positivas" con la restauración de parte de la energía eléctrica hacia la planta. Pero, acotó, "deben hacerse más esfuerzos para finalizar el accidente", aunque destacó que no estaba criticando la respuesta de Japón.

Amano es un ex diplomático nipón que asumió el mando de la IAEA a fines del 2009.

El ha dicho que su mayor preocupación está enfocada en las barras usadas de combustible que están descubiertas en las pozas abiertas de enfriamiento al tope de los edificios de los reactores.

Amano no estaba seguro si habían sido exitosos los esfuerzos por rociar agua dentro de las piscinas para evitar que las barras se incendien y liberen gran cantidad de material radiactivo.

Si las piscinas se llenan con agua, pero no se reparan los sistemas de enfriamiento "la temperatura subirá", afirmó Amano, lo que eleva la amenaza de nuevas filtraciones radiactivas.

La planta nuclear Fukushima Daiichi se ubica a unos 240 kilómetros al norte de la capital, Tokio.