Gaza. El jefe de la Liga Árabe, Amr Moussa, se convirtió este domingo en el funcionario árabe de mayor rango en visitar la Franja de Gaza desde que el movimiento Hamas asumió su control en 2007, y pidió el final del bloqueo israelí sobre el territorio palestino.

Moussa cruzó hacia el enclave desde Egipto, dos semanas después de que Israel atacó una flota de ayuda que se dirigía a Gaza.

"Este bloqueo (...) debe ser levantado y debe ser roto y la decisión de la Liga Árabe es muy clara al respecto", dijo Moussa.

Egipto había mantenido cerrada su frontera con Gaza, apoyando el embargo de Israel, desde la guerra entre Hamas y la facción laica Fatah del presidente palestino, Mahmoud Abbas, hace tres años.

Pero El Cairo reabrió su paso Rafah con el territorio después de que soldados israelíes mataron el 31 de mayo a nueve activistas turcos en favor de los palestinos durante un violento ataque contra una barco de bandera turca que formaba parte de la caravana de ayuda.

Funcionarios palestinos y de la Liga Árabe dijeron que la visita de Moussa también busca dar un impulso a las negociaciones de reconciliación entre Hamas y Fatah, que Egipto ha patrocinado, pero que no han logrado superar las profundas desconfianzas entre ambos rivales.

En lo que pareció ser un intento por evitar cualquier señal de la que la Liga Árabe reconoce la toma de poder de Hamas en Gaza, Moussa planea reunirse con Ismail Haniyeh, jefe del Gobierno de Hamas, en su casa en lugar de su oficina, dijeron funcionarios.

En una conferencia de prensa conjunta con Moussa, el ministro de Salud de Hamas, Basim Naeem, dijo que la visita indica que "el boicot entre Gaza y la nación árabe está roto".

Naeen dijo que Hamas también espera que el viaje sea "el comienzo de un plan práctico para levantar el bloqueo (israelí) contra Gaza de una vez, de manera total y completa".

Discusiones sobre bloqueo. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sostuvo conversaciones el viernes sobre el bloqueo con el enviado del Cuarteto mediador de Oriente Medio, Tony Blair.

En concordancia con una declaración israelí publicada tras esa reunión, Netanyahu dijo a periodistas este domingo que el Estado judío continuaría sus discusiones con la comunidad internacional para evitar que equipos militares y armas lleguen a Gaza y permitir el paso de ayuda humanitaria, en una aparente señal de que estaba abierto a revisar su política de bloqueo.

En medio de las críticas internacionales por las muertes tras la redada en la flotilla, Israel ha afrontado una creciente presión para que levante el bloqueo, que según críticos se trata de un castigo colectivo.

Al reunirse este domingo con miembros de su partido Likud, Netanyahu dijo que un juez retirado de la Corte Suprema israelí, Jacob Turkel, lideraría una comisión que será establecida para investigar la redada contra la flotilla, dijeron funcionarios.