Londres. El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, dijo este miércoles que la alianza no estaba buscando intervenir en Libia, pero que su personal militar estaba listo para responder a cualquier acontecimiento sin demora.

Rasmussen señaló que cualquier iniciativa requeriría un mandato claro de Naciones Unidas y un amplio apoyo internacional.

"La OTAN no está buscando intervenir en Libia, pero hemos pedido a nuestro Ejército que lleve a cabo un plan prudente para todas las eventualidades", dijo Rasmussen a la televisión británica Sky News.

"De ser solicitado y de necesitarse, podemos responder en un plazo de tiempo muy corto. Hay muchas sensibilidades en la región ya que está relacionado con lo que podría considerarse como una intervención militar extranjera", enfatizó. "Por esto es que cualquier iniciativa debería basarse en un apoyo internacional muy amplio, incluido el apoyo de la región".

El primer ministro británico, David Cameron, utilizó un tono similar el miércoles cuando dijo que Reino Unido estaba buscando apoyo internacional para cualquier medida que pudiera tomarse contra el liderazgo libio, incluida una zona de exclusión aérea.

Una contraofensiva de las fuerzas leales al líder libio Muammar Gaddafi ha detenido el avance de los rebeldes en el este y ha dejado a otros varados en las ciudades occidentales de Zawiyah y Misrata.

La comunidad internacional hasta ahora se ha mostrado dubitativa sobre su respuesta y la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, ha dejado claro que Washington piensa que la imposición de una zona de exclusión aérea es un asunto que compete a las Naciones Unidas.

"Quiero subrayar que la imposición de una zona de exclusión aérea sería bastante complicada de llevar a cabo y también requeriría un mandato de Naciones Unidas", sostuvo Rasmussen.

"La resolución actual del Consejo de Seguridad de la ONU no autoriza el uso de fuerzas armadas", aseveró.