Washington. El máximo oficial militar de Estados Unidos llegó a la turbulenta región del Golfo Pérsico este domingo para una visita de una semana, en la que destacará los lazos estratégicos estadounidenses con aliados atribulados por las protestas en el mundo árabe.

El almirante Mike Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto, visitará Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Arabes Unidos y Kuwait.

También pasará por Yibuti, donde manifestantes inspirados por las revueltas que derrocaron a los líderes de Egipto y Túnez se enfrentaron con policías antimotines.

"Aunque este viaje estaba planeado mucho antes de los recientes disturbios en la región, el jefe estará interesado en recolectar las perspectivas de los líderes aquí sobre estos movimientos de protesta", dijo el portavoz capitán John Kirby.

Mullen, agregó, también "dejará en claro su deseo de ver que las protestas pacíficas tengan permiso para continuar sin amenazas ni violencia de ningún bando, y que todas las partes en estas disputas muestren moderación".

No se entregaron más detalles del viaje.

El itinerario de Mullen no incluye a Bahréin, crucial para el poder militar estadounidense en la zona y lugar de mortales enfrentamientos entre manifestantes contra el gobierno y fuerzas de seguridad esta semana.

Estados Unidos considera a Bahréin, hogar de la Quinta Flota de la Armada estadounidense, como un baluarte contra el poder chiita de Irán en el golfo.