Madrid. El juez que instruye el caso de presunta corrupción en el que está imputado el duque de Palma, Iñaki Urdangarin, rechazó este lunes imputar a su mujer, la infanta Cristina, hija de los Reyes de España.

El titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma de Mallorca, José Castro, siguió así el criterio de la Fiscalía Anticorrupción y rechazó la solicitud de Manos Limpias. Este sindicato pedía que citara a la infanta en el caso en el que se investiga un presunto desvío de hasta seis millones de euros en fondos públicos y privados a través del Instituto Nóos, una fundación sin ánimo de lucro presidido por Urdangarin entre 2004 y 2006.

La segunda hija del rey Juan Carlos y la reina Sofía, de 46 años, que fue vicepresidenta de una de las instituciones gestionadas por su marido, fue exculpada por el ex jugador profesional de balonmano en su larga declaración ante el juez el 25 y 26 de febrero.

En el auto del lunes, el juez Castro también rechazó practicar un careo entre Urdangarin y su antiguo socio, el empresario Diego Torres, que había solicitado igualmente el sindicato de funcionarios con vínculos con la ultraderecha.

El duque de Palma, el primer miembro de la familia real en comparecer en calidad de imputado ante la justicia, asegura que es inocente y habría culpado a Torres, según han publicado medios. En su declaración negó también haber participado en ningún tipo de evasión de dinero al extranjero y aseguró que obedeció a la Casa del Rey cuando le pidió que dejara el cargo en la Fundación Nóos.

Urdangarin, de 44 años, lleva afincado en Washington con la infanta Cristina y sus cuatro hijos desde 2009 y en la actualidad ocupa el cargo de presidente de Telefónica International USA y además es consejero en varias filiales de Telefónica en Latinoamérica.

La monarquía española ha gozado tradicionalmente de un gran respeto por parte de los ciudadanos y, por ejemplo, en una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas de octubre de 2010, era la única institución que aprobaba con un 5,36 en la confianza de los ciudadanos. Las últimas encuestas publicadas en los medios reducían sin embargo esa nota por debajo del cinco.