Montevideo. La justicia uruguaya descartó el miércoles que los enfermeros que asesinaron 15 pacientes aplicándoles morfina y aire en los últimos dos años lo hayan hecho por piedad, como habían argumentando en el interrogatorio.

Dos enfermeros fueron procesados el domingo con prisión por homicidio especialmente agravado en reiteración real, tras una investigación policial de dos meses que comenzó a partir de la denuncia anónima de un colega. Una tercera persona fue procesada por complicidad.

"(...)La prueba incorporada al proceso permite deducir la intención de matar. Se trata de enfermeros con vastísima experiencia en su profesión que aplicaron sustancias que rápidamente llevaban a la muerte", argumentó el juez, Rolando Vomero, en el auto de procesamiento, al que accedió Reuters.

A los enfermeros Marcelo Pereira y Ariel Acevedo le fueron adjudicadas las muertes de cinco y diez personas, respectivamente. Ambos se desempeñaban en la privada Asociación Española, en tanto Pereira trabajaba también en el hospital público Maciel.

Los imputados declararon que sedaban a sus pacientes desde hace al menos "un año o un año y medio" en un caso y en otro desde hace "un par de años" para evitarles el sufrimiento.

"Por medio intravenoso apliqué aire directamente a la vía del paciente (...) No al azar, se trataba de pacientes en etapa terminal. En el cual él y la familia, según mi visión, estaban en un sufrimiento continuo", dijo Acevedo durante el interrogatorio.

"Mi intención no era parar la vida, sino permitir descansar", agregó.

Autoridades de las unidades de salud donde trabajaban los enfermeros y sus colegas declararon que las muertes ocurrieron en pacientes que estaban estables y de un momento a otro se descompensaron, siempre en el turno de trabajo de los procesados.

Agregaron que los casos no eran terminales y que las muertes inclusive ocurrieron en pacientes a los que se les había autorizado el alta.

"La prueba incorporada no permite considerar que estemos ante homicidios piadosos", concluyó el juez Vomero.

El letrado autorizó la exhumación de los cuerpos de las víctimas y encargó una pericia psicológica para los procesados, recluidos en una prisión en el interior del país.

Los asesinatos seriales cometidos por los enfermeros, un caso sin precedentes en el país sudamericano, conmocionaron a la población.

La Policía recibió unas 200 denuncias de personas que sospechan que sus familiares fueron asesinados por Acevedo y Pereira durante su internación.

El ministerio de Salud Pública implementó un paquete de medidas contingentes entre las que figura la auditoría sorpresa de todas las unidades de cuidados intensivos del sector público y privado para ver si se cumplen los procedimientos y controles adecuados.

La abogada de uno de los procesados dijo a Reuters que no apelará el fallo. "Sería un atrevida con la justicia si lo hiciera, siendo que mi cliente confesó los crímenes", finalizó.