Múnich. El presidente de Afganistán dijo este domingo que anunciaría el 21 de marzo el inicio de un proceso para traspasar a las fuerzas locales la responsabilidad por la seguridad del país, actualmente en manos de las tropas lideradas por la OTAN.

Sus palabras coinciden con un anuncio de la OTAN realizado en noviembre durante un foro. La organización dijo que este año empezaría el traspaso de las tareas de seguridad a las fuerzas afganas, a fin de completar el proceso para finales del 2014.

El proceso apunta a la reducción gradual de 150.000 soldados extranjeros en Afganistán y la alianza militar occidental ha dicho que espera empezar el mes próximo.

Durante una conferencia sobre seguridad internacional en Múnich, Hamid Karzai dijo que su gobierno estaba resuelto a mostrar liderazgo, y agregó: "Anunciaré la primera fase de la transición en el Año Nuevo Afgano, que es el 21 de marzo".

La OTAN ha recalcado que la transición será gradual y que dependerá de las condiciones de seguridad. Planeaba empezar el retiro a finales del año pasado, pero no pudo por el lento avance de las fuerzas afganas y debido a un incremento en la violencia insurgente, que tocó sus peores niveles desde el derrocamiento de los talibanes en el 2001.

Pero las dudas sobre el proceso se resaltaron este jueves con un sondeo encargado por Naciones Unidas que reveló que la fuerza policial del país es sólo ligeramente más popular que los talibanes -por considerarla corrupta- en las regiones insurgentes del sur, en un golpe a los esfuerzos occidentales por extender el control del gobierno central.

Por su parte, Karzai se quejó de que "estructuras paralelas" -firmas de seguridad privadas y equipos dirigidos por contingentes militares extranjeros- dañaban la influencia del gobierno.

Pidió además que se cumplan las promesas de más ayuda financiera extranjera, canalizada por el gobierno afgano.