Varsovia. El conservador moderado Bronislaw Komorowski ganó este domingo la presidencia de Polonia tras una disputada elección en segunda vuelta en la que su rival, el derechista, Jaroslaw Kaczynski, tuvo un desempeño mejor que el previsto.

La estrecha victoria de Komorowski, que debe ser confirmada por los resultados finales este lunes, tranquilizará a los inversores que temían que Kaczynski, líder del principal partido de oposición, vetara las reformas que se necesitan para reparar las golpeadas finanzas públicas de Polonia.

Komorowski, candidato del gobernante partido Plataforma Cívica (PO, por sus siglas en polaco) del primer ministro Donald Tusk, consiguió 52,6% de los votos, informó la comisión electoral tras escrutarse 95% de los sufragios emitidos.

Kaczynski, hermano gemelo del presidente Lech Kaczynski, cuya muerte en un accidente de avión en abril precipitó las elecciones, obtuvo 47,7% de los votos, señaló la comisión. Los resultados finales se divulgarán este lunes en la tarde.

Kaczynski, líder del principal partido de oposición de derecha, Ley y Justicia (PiS), superó momentáneamente a Komorowski durante el recuento de votos, horas después de haber reconocido la derrota. Pero tras conocerse los resultados de las grandes ciudades, en su mayoría bastiones del PO, Komorowski recobró su ventaja.

En Polonia, el Gobierno liderado por el primer ministro establece las líneas políticas generales, pero el presidente puede proponer y vetar leyes, designar a varios funcionarios claves y tiene voz en la política exterior y de seguridad.

Lech Kaczynski vetó muchos proyectos de Gobierno antes de su muerte.

La victoria de Komorowski podría respaldar este lunes a la moneda polaca, el zloty, pero los economistas advierten que es poco probable que el gobierno de Tusk adopte medidas fiscales radicales antes de las elecciones parlamentarias de 2011, especialmente después del fuerte apoyo que recibió Kaczynski.

Tusk ofreció señales este domingo a última hora de que podrían considerarse recortes al gasto público.

"Desde el lunes necesitamos comenzar a trabajar más duro que en el pasado", dijo Tusk a los periodistas luego de que Komorowski anunció su victoria.

"Queremos gastar el dinero de una manera razonable y esto requerirá del apoyo de los políticos y ciudadanos. Le pediré a mis socios políticos y al Parlamento que ayuden a imponer cierta disciplina en nuestras finanzas públicas", agregó Tusk.

El mayor miembro ex comunista de la Unión Europea es la única economía del bloque de 27 naciones que evitó una recesión el año pasado, pero una brusca desaceleración ha golpeado los ingresos impositivos y disparó el déficit presupuestario a 7% del Producto Interno Bruto (PIB) local.