El fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) señala que el Estado de Chile es responsable por la violación del derecho a la igualdad y la no discriminación consagrado en la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en perjuicio de Karen Atala Riffo y de las niñas M., V. y R. según se establece en la sentencia.

Además considera al Estado chileno responsable por la violación del derecho a la vida privada, del derecho a ser oído en relación a Atala y de las niñas M., V. y R; así como de la garantía de imparcialidad respecto a la investigación disciplinaria, en perjuicio de Karen Atala Riffo.

La CIDH dispuso que la sentencia constituye per se una forma de reparación, que el Estado "debe brindar, la atención médica y psicológica o psiquiátrica gratuita y de forma inmediata, adecuada y efectiva, a través de sus instituciones públicas de salud especializadas a las víctimas que así lo soliciten".

Indemnización. El Estado chileno también deberá realizar un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional por los hechos del presente caso y en el "plazo de 6 meses" las publicaciones indicadas en la sentencia. Así mismo, debe continuar "implementando, programas y cursos permanentes de educación y capacitación dirigidos a funcionarios públicos a nivel regional y nacional y particularmente a funcionarios judiciales de todas las áreas y escalafones de la rama judicial".

El fallo condenó al Estado de Chile a pagar una indemnización por daño material e inmaterial y por el reintegro de costas y gastos, junto con -dentro del plazo de un año, a partir de la notificación, "rendir al Tribunal un informe sobre las medidas adoptadas para cumplir con la misma".

La Corte ordenó el pagó de US$10 mil por los gastos ya realizados en "atención médica y psicológica" y por daño inmaterial el Estado de Chile deberá cancelar US$20 mil a Atala y US$10 mil a cada una de las niñas.