La cancillería hondureña es escenario del drama de muchos hondureños temerosos de que sus parientes estén entre las 72 víctimas de la peor masacre en la ola de violencia del crimen organizado en México.

Hasta este viernes habían sido reconocidos 31 de los 72 cuerpos encontrados el martes pasado en el estado de Tamaulipas -entre ellos 14 hondureños, 12 salvadoreños, cuatro guatemaltecos y un brasileño-, porque eran los únicos que portaban algún documento de identidad. Las tareas proseguían este sábado, aunque hasta el momento no han surgido más detalles.

La sede del Servicio Exterior de Honduras habilitó este viernes una oficina para atender a los familiares de migrantes catrachos, así como una línea fija y varias de celulares para información a distancia.

Desde el departamento de Olancho, al oriente de Honduras, llegó a la cancillería el caso de la familia Ortez Benítez, parientes de uno de los hondureños muertos en México.

El nombre corresponde a William Geovany Ortez Benítez, de 20 años, quien inició el viaje hace un mes y se comunicó por ultima vez con sus familiares la semana anterior.

La familia de William Geovany reside en el barrio Nueva Surilapa, en Catacamas.

"Ayer llamé a cancillería y me confirmó la abogada que ahí estaba él", entre los 14 hondureños asesinados, dijo Maribel Ortez, hermana de William Geovany.

En medio del llanto, Ortez dijo que su hermano portaba su tarjeta de identidad cuando emprendió el viaje sin retorno. Pidió a la cancillería hondureña exigir justicia al gobierno mexicano por esta masacre.