La Liga Árabe y Egipto condenaron este domingo el supuesto ataque israelí contra instalaciones militares en la periferia de Damasco y alertaron de que supone "una amenaza para la estabilidad en la región".

En sendos comunicados, la organización panárabe, con sede en El Cairo, y la Presidencia egipcia coincidieron en denunciar que estas agresiones "complican aún más la situación".

El secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, pidió al Consejo de Seguridad de la ONU su intervención inmediata para cesar dichos ataques, de los que Israel no se ha responsabilizado.