Moscú registró su día más caluroso en 30 años este jueves, informó un centro de previsiones ruso, en medio de una gran ola de calor que ha destruido las cosechas rusas en un área del tamaño de Portugal.

Las temperaturas en la capital alcanzaron los 35 grados por primera vez desde 1981, dijo el centro de pronóstico climático Fobos.

Grupos ecologistas, incluido Greenpeace, dijeron que la ola de calor en Rusia es evidencia del calentamiento global, pero los meteorólogos del centro nacional del clima han referido que es muy pronto para establecer un vínculo directo con este factor.

"La gran sequía continúa", informó Fobos en su sitio de Internet, al alertar que había poca probabilidad de que las temperaturas en la capital rusa disminuyan en los próximos días.

Moscú registró un máximo histórico de 36,6 grados centígrados en 1936 que podría ser superado este sábado, según informó una cadena de noticias local, al agregar que las temperaturas podrían alcanzar los 40 grados al término de la semana.

La capital rusa, que está más acostumbrada a temperaturas de menos de 35 grados, ha tratado de lidiar con el calor, y la mayoría de tiendas de artículos electrónicos ofrecen ventiladores y sistemas de aire acondicionado.

Rusia ha experimentado temperaturas por encima del promedio desde junio y el centro del país, así como la región del Volga, los Urales y Siberia han resultado afectadas.

Un grupo industrial ruso dijo que la sequía registrada ha sido la peor en 130 años y ya ha destruido 9 millones de hectáreas de cultivo de cereales, un área del tamaño de Portugal y casi una quinta parte del área total sembrada para la cosecha de este año.

La sequía ha obligado a Rusia y a sus vecinas Ucrania y Kazajistán a recortar sus metas de producción de granos, dijeron funcionarios.