Nueva York. Un equipo de Australia descubrió que cuatro sesiones de una hora de consejería por teléfono ayudaban a dos veces más adictos a la marihuana a controlar su consumo que cuando se utilizaba una lista de espera para acceder al tratamiento.

Conocer la utilidad de esta estrategia permitiría extenderla a zonas más remotas, según opinó el equipo de Peter Gates, de la Universidad de Nueva Gales del Sur. Además la terapia telefónica sería la opción preferida de los consumidores que desean conservar el anonimato.

"Por lo menos en los casos más moderados, existiría un subgrupo de pacientes que se beneficiarían con la terapia telefónica tanto como con la psicoterapia en persona", dijo Alan Budney, profesor de psiquiatría especializado en adicción a la marihuana de la Escuela Geisel de Medicina de Dartmouth College, Lebanon, New Hampshire.

Explicó que, como ocurre con el alcohol y otras drogas, la marihuana se transforma en una adicción cuando su uso produce problemas en el trabajo, la escuela o el hogar, o no se puede abandonar.

En Addiction, el equipo de Gates cuenta que existen pruebas que respaldan el uso de la psicoterapia para el tratamiento de la adicción a la marihuana. Entonces, al azar, les indicaron a 160 consumidores que habían llamado a una línea de ayuda e información a participar de sesiones semanales o integrar una lista de espera de orientación telefónica.

En las sesiones, los consejeros analizaban con el paciente su aptitud para modificar la conducta, los alentaban a dejar de fumar marihuana y les recomendaban cómo superar aquellos factores que disparaban en ellos el consumo.

A los tres meses, 110 participantes habían finalizado el estudio. El 39% de los que habían participado de las sesiones había reducido por lo menos a la mitad el consumo de marihuana, comparado con el 20% del grupo en lista de espera.

Los participantes pasaron de consumir marihuana en 22-23 de los 28 días previos al inicio del estudio a hacerlo en siete de los 28 días después de la finalización de la terapia telefónica.

El grupo en lista de espera también redujo el consumo, pero no demasiado: había fumado marihuana 13 de los últimos 28 días.

El equipo no pudo determinar los beneficios del tratamiento en el largo plazo porque sólo contaba con información de tres meses.

El Instituto Nacional de Consumo de Drogas, la marihuana es la droga que más se consume en Estados Unidos. En el 2010, una encuesta reveló que 17,4 millones de personas la habían consumido el mes anterior. El instituto estima también que el 9% de los que empiezan a consumir marihuana desarrollará adicción.

Para Budney, en el futuro, la terapia por Internet o teléfono "debería ser considerada un tratamiento de primera línea" de la adicción a la marihuana, junto con la psicoterapia en persona.