Tegucigalpa. Un hondureño se sumó este jueves a las estadísticas de migrantes asesinados en México.

Su identidad no ha sido determinada, pero sí la causa de su muerte: lapidado.

El cadáver del hondureño fue descubierto este día en el patio de maniobras de una terminal de tren carguero abandonada , cerca de la vía del ferrocarril, en Tapachula, estado de Chiapas.

Su cuerpo y rostro estaban desfigurados por los golpes que le propinaron con piedras varios sujetos.

El hombre vestía un pantalón de mezclilla azul y una camiseta verde. Como calzado, llevaba un tenis blanco en un pie y un zapato color café en el otro.

Un grupo de personas que se encontró con la sangrienta escena avisó a la policía.

Se presume que la muerte del inmigrante hondureño ocurrió la madrugada de este jueves.

El hombre tenía unos 32 años de edad y llevaba un tatuaje en el brazo izquierdo. Los vecinos lo identificaron como un inmigrante hondureño.

A un costado del cadáver estaba una enorme piedra de unos 30 kilos, con la que le habrían quitado la vida.

El hondureño se refugiaba en una casa abandonada, donde las autoridades descubrieron un viejo sillón con manchas de sangre.

Sospechan que el inmigrante dormía en ese lugar cuando fue atacado por los maleantes, quienes después lo sacaron a las vías del tren y lo mataron a golpes.

Su cadáver se encuentra en calidad de desconocido en el Servicio Médico Forense en Chiapas.