Beirut. Las fuerzas sirias atacaban este sábado a la asolada ciudad de Homs y bloquearon el ingreso de la ayuda destinada a civiles que llevan semanas atrapados sin alimentos ni combustible en un antiguo bastión rebelde, dijeron activistas y trabajadores de asistencia.

El nuevo ataque del gobierno se produce después de que el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, dijera que había recibido "reportes espeluznantes" de que las tropas del presidente Bashar el Asad estaban ejecutando, aprensando y torturando personas en la tercera mayor ciudad siria.

"En un acto de pura venganza, el Ejército de Asad ha estado disparando (...) desde esta mañana a Jobar", dijo la Red Siria de Derechos Humanos, sobre un barrio adyacente a Baba Amro, el distrito de Homs desde el que los rebeldes del Ejército Siria Libre fueron expulsados esta semana tras casi un mes de bombardeos.

El temor por los civiles se ha incrementado, en medio de las heladas temperaturas en Baba Amro, donde a los camiones del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) se les sigue negando la entrada.

"El CIRC y la Media Luna Roja de Siria hoy todavía no están dentro de Baba Amro. Estamos aún negociando con las autoridades (...), es importante que entremos hoy (sábado)", dijo a Reuters el portavoz de CIRC, Hicham Hassan, desde Ginebra.

Un portavoz en Damasco de CIRC dijo que las autoridades sirias habían dado permiso a los camiones para entrar pero que las fuerzas en terreno del gobierno habían impedido la entrada por lo que dijeron eran condiciones inseguras.

Activistas dijeron que temían que los impedimentos a la entrada de CIRC fueron para evitar que los trabajadores de ayuda presenciaran la masacre de presuntos rebeldes.

"Este asalto atroz es más horrible por haber sido efectuado por el mismo gobierno, atacando sistemáticamente a su propio pueblo", indicó.

El embajador de Siria ante la ONU, Bashar Ja'afari, dijo que las declaraciones de Ban incluían una "retórica extremadamente virulenta que se limita a difamar a un Gobierno basada en reportes, opiniones y rumores".

Ataque en Derá. La agencia de prensa estatal siria SANA reportó que un ataque suicida con un coche bomba en la ciudad de Derá, cerca de la frontera con Jordania, que de acuerdo a residentes locales provocó la muerte de siete personas y dejó varios heridos.

Activistas opositores a Asad negaron que el atentado fuera a través de un agresor suicida.

Este sábado, el gobierno sirio dijo que Baba Amro ahora estaba "libre de terroristas".

"Las autoridades restablecieron la seguridad y la protección en Baba Amro (...), librándola de sus miembros de grupos armados terroristas (...) que volvieron la vida de los residentes en un infierno viviente", dijo SANA.

El fotógrafo británico Paul Conroy, que trabajaba con la periodista estadounidense Marie Colvin, quien falleció durante un bombardeo a Homs la semana pasada y escapó de la ciudad con ayuda de un grupo activista tras resultar herido, dijo que hubo un bombardeo diario e indiscriminado contra la ciudad.

"Soy un ex soldado de artillería por lo que puedo seguir los patrones, se movían sistemáticamente por los barrios con municiones que se usan en el campo de batalla. No es una guerra, es una masacre, una masacre indiscriminada de hombres, mujeres y niños", dijo el fotógrafo del Sunday Times de Londres al canal Sky News desde un hospital en la capital británica.

Diplomáticos en Siria informaron este sábado que recibieron los cuerpos de Colvin y de un fotógrafo francés, Remi Ochlik, tras su muerte esta semana por un ataque del Gobierno en Baba Amro contra la casa donde se alojaban ambos.

Naciones Unidas sostiene que las fuerzas de seguridad sirias han matado a más de 7.500 civiles desde que la revuelta comenzó en marzo del año pasado. El gobierno sirio dijo en diciembre que "terroristas armados" habían causado la muerte de más de 2.000 soldados y policías.