El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, hizo un llamado para volver a la calma, ante las crecientes protestas en el mundo musulmán contra una película, hecha en Estados Unidos, que ofende al islam y al profeta Mahoma.

Ban dijo ante la Asamblea General de la ONU que el filme está "lleno de odio" y que "parece haberse diseñado deliberadamente para sembrar la intolerancia y el derramamiento de sangre".

Sin embargo, aseguró que no es una justificación para las muertes y la brutalidad, y sostuvo que la gente se equivoca al mostrar su ira en torno a la película con protestas violentas, ya que eso sólo alimenta el círculo de la recriminación.

El secretario general de la ONU hizo estas declaraciones este viernes cuando se extendían las protestas violentas a países como Túnez, Sudán, Yemen, Libia, la Franja de Gaza, Afganistán, Irak, Líbano, Bangladesh, Reino Unido, Cachemira, Malasia e Indonesia.

Libia identifica a atacantes. Las autoridades libias identificaron a 50 personas que estuvieron involucradas en el ataque al consulado de Estados Unidos en Bengasi, donde esta semana murieron el embajador estadounidense y tres empleados diplomáticos, dijo este sábado un funcionario de seguridad.

El embajador estadounidense en Libia, Christopher Stevens, y otros tres funcionarios murieron cuando hombres armados atacaron la sede diplomática y una casa ocupada como refugio en la ciudad oriental de Bengasi.

Los agresores eran parte de una multitud que culpaba a Estados Unidos por un filme que consideraron ofensivo para el profeta Mahoma.

Hasta el momento, cuatro personas han sido arrestadas y están siendo interrogadas, dijeron funcionarios libios.

"Sabemos de 50 personas que estuvieron involucradas en el ataque, tenemos nombres y sabemos donde están, pero podría haber más", dijo Abdel-Monem Al-Hurr, portavoz del Comité de Seguridad Suprema de Libia.

"Cuatro personas han sido arrestadas. Algunos otros podrían haber escapado desde el aeropuerto de Bengasi, quizás a Egipto, pero eso no está confirmado. Hemos dado sus hombres a todos los puertos de ingreso en la frontera libia", declaró.

Un portavoz del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo este viernes que funcionarios no tenían evidencia de que el ataque hubiera sido planificación, un tema que aumentó la confusión sobre el incidente.

Inmediatamente después del asalto, funcionarios estadounidenses, en declaraciones bajo condición de anonimato, fueron citados cuando dijeron a la prensa que creían que el ataque estuvo bien planificado y organizado.

Baja tensión en Egipto. La policía anti disturbios irrumpió en la Plaza Tahrir de El Cairo y rodeó a cientos de manifestantes a primera hora de este sábado, luego de cuatro días de escaramuzas desatadas por un filme rodado en Estados Unidos que denigraba al profeta Mahoma.

Las fuerzas de seguridad egipcias acordonaron la plaza, situada apenas a unos cientos de metros de la embajada de Estados Unidos y establecieron vigilancia en la calles aledañas.

Policías vestidos de civil patrullaban la zona y detenían a cualquier persona que pareciera sospechosa. No había señales de protestas para media mañana del sábado y el tráfico se reanudó en el sector de Tahrir.

En enfrentamientos durante la madrugada, un hombre de 35 años murió por heridas causadas con disparos de perdigones cerca de la embajada, el objetivo de los manifestantes, mientras la policía arrojaba gas lacrimógeno para repeler a una multitud que lanzaba piedras y bombas molotov.

Los manifestantes dicen que quieren expulsar al embajador estadounidense para castigar a Washington por el filme producido en California. El secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, pidió este viernes al gobierno de El Cairo que garantice la seguridad de la sede diplomática.

La agencia estatal de noticias de Egipto dijo que 220 "alborotadores y violadores de la ley" fueron detenidos durante una operación temprano por la mañana. Indicó que 54 personas quedarán bajo custodia por cuatro días a la espera de un posible procesamiento debido a la violencia en la embajada.

"Nuestra presencia aquí es para despejar la plaza de personas que están violando la ley", dijo el ministro del Interior Ahmed Gamal el-Din cuando inspeccionó la zona. "Debemos preservar la plaza como símbolo de la revolución. Ese es el objetivo de nuestra operación", aseveró.

Más de 250 personas fueron reportadas heridas en las escaramuzas desde el martes, cuando manifestantes treparon por las paredes de la embajada y destrozaron la bandera estadounidense para expresar su enojo por el filme.

La cinta describe al profeta Mahoma como un mujeriego y un falso ídolo religioso. La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, la consideró "repugnante y reprochable".

Muchos musulmanes consideran que cualquier representación del profeta Mahoma es una blasfemia. Las imágenes provocaron indignación en Oriente Medio y manifestantes han irrumpido en numerosas misiones estadounidenses en la región.

En el incidente de mayor gravedad generado por la ola de protestas, el embajador de Washington en Libia murió esta semana.

*Con información de Agencia Andina y Reuters