Dubai. Libia podría sumirse en el caos y en una posible guerra civil en medio de un levantamiento popular que desafía al líder Muammar Gaddafi, luego de 42 años en el poder.

Aunque abandonara el país -asumiendo que pueda encontrar dónde refugiarse-, Gaddafi dejaría una nación con pocas estructuras normales para una transición pacífica, luego de cuatro décadas de gobierno idiosincrásico.

"Cualquier período post Gaddafi está rodeado de incertidumbre", dijo el analista de Oriente Medio Philip McCrum. "No hay una oposición organizada, no hay instituciones civiles en las cuales el público pueda agruparse ordenadamente", agregó.

"La oposición en el exilio es pequeña y dispar. Por eso pasará un tiempo hasta que se establezca un nuevo orden político y, mientras tanto, aumentarán las tensiones debido a que varios grupos en competencia, como las tribus, el ejército, los islamistas y los liberales, buscan el poder", sostuvo.

Según reportes, decenas de personas murieron en Libia durante la noche cuando las protestas contra el gobierno llegaron por primera vez a la capital, Trípoli. La revuelta ya ha dejado más de 200 muertos.

Saif al-Islam Gaddafi, uno de los hijos del líder libio, apareció en la televisión estatal y dio un mensaje en el que mezcló amenazas con llamados a la calma, diciendo que el ejército garantizaría la seguridad a cualquier precio.

"Vamos a seguir luchando hasta que quede el último hombre, incluso hasta que quede la última mujer", dijo apuntando con un dedo a la cámara.

McCrum sostuvo que el discurso de Saif al-Islam probablemente puso fin a las esperanzas de los jóvenes libios de que pudiera dar un impulso a la reforma.


Guerra civil. El levantamiento en Libia ya parece ser el más sangriento en una serie de revueltas populares que cobran fuerza en todo Oriente Medio, desde Argelia hasta Yemen. Las posibilidades de que el gobierno ceda parecen escasas.

"Libia es el candidato más probable para una guerra civil debido a que el gobierno ha perdido el control de parte de su propio territorio", dijo Shadi Hamid, del Brookings Doha Center, en Qatar.

"Benghazi fue perdida frente a la oposición y hay reportes de que otras ciudades más pequeñas seguirán la misma suerte. No es algo que el régimen de Gaddafi esté dispuesto a tolerar", agregó.

Benghazi, una ciudad en el este que aloja la mayor parte de los yacimientos de petróleo de Libia, es un tradicional caldo de cultivo para la oposición a Gaddafi entre las tribus hostiles a su gobierno.

A medida que las protestas aumentaban, los líderes islámicos y otras tribus que en el pasado fueron leales se fueron declarando a favor de la oposición.
Saad Djebbar, un abogado argelino basado en Londres que durante años defendió a Libia en el caso por la tragedia aérea de Lockerbie, dijo que Gaddafi debe irse.

"Estoy seguro de que armó hasta los dientes a sus propios hombres tribales y a las tribus ligadas a él. Estoy seguro de que también les dará todo el dinero posible", indicó.

Agregó que Gaddafi ha limitado el entorno de su poder a su familia y tribus cercanas en los últimos años, alienando a los aliados y tribus que lo apoyaron luego de que tomó el poder en 1969.

"Gaddafi va a caer peleando y los libios se van a masacrar unos a otros. Es una lucha hasta el final. Si activa la carta tribal, convertirá a Libia en otra Somalia", enfatizó.