Brega, Libia. Los rebeldes libios huyeron este martes hacia el este bajo una fuerte ofensiva de las fuerzas del líder Muamar el Gadafi en la ciudad petrolera de Brega, en el sexto día de unos combates que no han conseguido dar una posición de ventaja a ninguna de las partes. Mientras, los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra seguían estancados.

La línea de frente lleva atascada en los alrededores de Brega casi una semana, ya que la ventaja de Gadafi en tanques y artillería se ve contrarrestada por ataques aéreos de la OTAN que de hecho respaldan a los rebeldes.

Ni los rebeldes ni las potencias occidentales quieren aceptar las ofertas del gobierno de celebrar elecciones libres y promulgar una nueva constitución debido a su insistencia en que Gadafi permanezca en el poder.

Pero después de una serie de rápidos avances rebeldes seguidos de retiradas precipitadas, los insurgentes habían retenido al menos su terreno en Brega, poniendo a sus fuerzas mejor entrenadas a batallar por la ciudad y manteniendo lejos a los voluntarios desorganizados.

"Un ataque aéreo impactó en dos de los vehículos enemigos", dijo a Reuters un oficial del ejército rebelde vestido con uniforme militar que se identificó como coronel Abu Mohamed.

Los restos de dos camiones con ametralladoras pesadas ardían cerca de la entrada de la zona residencial de Nueva Brega, en el este de la ciudad. Los rebeldes conducían camiones hacia el centro de Brega, transportando lanzagranadas y ametralladoras.

Entrega de petróleo. Los rebeldes también tienen previsto recibir un impulso el martes con la entrega de su primer envío de combustible. El carguero Equator, que puede transportar 1 millón de barriles de crudo, iba a llegar al puerto oriental de Marsa el Hariga, cerca de Tobruk, según datos por satélite.

Una carga completa estaría valorada en más de US$100 millones, lo que ayudaría a los líderes rebeldes a pagar salarios e impulsar su imagen como gobierno potencial capaz de asumir el poder.

Los líderes rebeldes dicen que Qatar acordó comercializar petróleo de campos del este de Libia bajo el control de Gadafi después de que el estado del Golfo reconociera al consejo revolucionario de Bengasi como gobierno legítimo de Libia.

Italia, un importante inversor en el petróleo libio, también se puso el lunes del lado de los rebeldes, prometiéndoles armas y demandando que Gadafi y su familia, que disfrutó de buenas relaciones con el primer ministro Silvio Berlusconi, abandonen Libia.

Sin avances dice Turquía. Los esfuerzos diplomáticos para poner fin al conflicto parecían no llegar a ninguna parte. El portavoz del Gobierno Musa Ibrahim dijo que Libia estaba lista para una "solución política" con las potencias mundiales.

"Podríamos tener cualquier sistema político, cualquier cambio: constitución, elecciones, cualquiera. Pero el líder tiene que sacar esto adelante", dijo a periodistas al ser preguntado sobre el contenido de las negociaciones con otros países.

El viceministro libio de Asuntos Exteriores, Abdelati Obeidi, puso fin a un viaje a Grecia, Turquía y Malta para explicar la posición del gobierno, pero no ha habido avances.

Turquía está esperando que un enviado de la oposición visite el país en los próximos días y va a escuchar a ambas partes.

"Ambas partes tienen una posición rígida", dijo un responsable del ministerio de Exteriores turco tras la visita de Obeidi. "Por un lado, la oposición, insiste en que Gadafi debería irse. La otra parte dice que Gadafi debería quedarse. Así que todavía no hay avances".

El primer ministro de Malta, Lawrence Gonzi, dijo al enviado libio el lunes que Gadafi y su familia deben abandonar el poder.