Tegucigalpa. Organizaciones nacionales e internacionales vinculadas al ejercicio del periodismo condenaron enérgicamente la muerte de un periodista más en Honduras y exigieron al gobierno de Porfirio Lobo Sosa un ¡basta ya! ante esta cadena de asesinatos que ya acumula la decena en solo un año.

En esta ocasión fue el periodista Henry Orlando Suazo Santos quien perdió la vida este martes en el municipio de San Juan Pueblo, Atlántida, a manos de dos hombres que -según testigos- se transportaban en bicicleta.

El Colegio de Periodistas de Honduras (CPH), la Asociación de Prensa Hondureña (APH), la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y la organización internacional Reporteros sin Fronteras (RSF) coincidieron en condenar la muerte número diez en el gremio.

"Este hecho lo lamentamos y lo condenamos. Estamos cerrando un año que marca a Honduras en la historia", dijo el presidente del CPH, Elán Reyes. En un comunicado, el CPH exige a las autoridades dejar de engañar al gremio con informes e investigaciones nunca concluidos.

"Exigimos el castigo para los responsables materiales e intelectuales de la muerte de estos comunicadores", dijo el CPH.

En el mismo comunicado, demandan de los dueños de medios que paguen el salario mínimo que por ley corresponden y que no despidan más periodistas para contratar particulares que no son profesionales de la comunicación.

Aún y cuando tenemos derecho a expresarnos libremente, el presidente del CPH pidió a los periodistas tener mucha prudencia. "Las cosas hay que decirlas pero hay que saber hacerlo", afirmó.

APH denuncia amenazas. Por su parte, la Asociación de Prensa Hondureña, que dirige Carlos Rubén Ortiz, exigió "a las autoridades de la Secretaría de Seguridad y al Ministerio Público se investigue y se castigue a los responsables del asesinato".

Tras demandar al presidente Lobo Sosa "garantías para el ejercicio profesional", la APH denunció a uno de los colaboradores del gobernante, al subgerente de la Empresa Nacional Portuaria, Mario Coto Arce, quien irrumpió en una sesión de la APH en Puerto Cortés y amenazó de muerte a los periodistas Christian Rowe, Ciro Good, Yolany Izaguirre, Joel Posas, Marlom Tovar, Domingo Castillo, Víctor Puerto y Mario Cano. Si algo le pasa a cualquiera de estos periodistas el principal sospechoso será Coto Arce.

Condena internacional. Durante el gobierno de Lobo Sosa han muerto diez periodistas: Georgino Orellana, David Meza, Israel Zelaya, Luis Mondragón, Joseph Ochoa, Carlos Salinas, José Bayardo Mairena, Víctor Manuel Juárez, Nahúm Palacios y Henry Suazo. También está el caso de Bernardo Rivera Paz, que además de periodista, en su momento fue diputado liberal por Cortés.

Esta cadena de asesinatos tiene realmente preocupadas a organizaciones internacionales como la SIP, que aglutina a la mayor parte de medios de comunicación del continente americano.
El presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Gonzalo Marroquín, lamentó los retrocesos que experimentó el ejercicio periodístico en América Latina durante el año que está por finalizar.

Los periodistas del continente durante 2010 se encontraron con represalias y distintos tipos de violencia en plena labor informativa. El año cierra con un balance negro: 24 muertos, 10 hondureños.

Solo en México hubo algunos avances para esclarecer algunos casos como la condena de cinco culpables y la instauración de una fiscalía para ese tipo de delitos. En Colombia se aumentó a 30 años el plazo de prescripción para estos delitos. Por su parte, la organización Reporteros Sin Fronteras pidió a las autoridades hondureñas "una investigación imparcial y eficaz" sobre la muerte de Henry Suazo.

"Exigimos que, en el menor plazo posible, se lleve a cabo una investigación imparcial y eficaz", dijo la organización.

Los crímenes contra periodistas "reflejan el ambiente de inseguridad y la vulnerabilidad de los profesionales de los medios en el país", expresó RSF.

Policía investiga dos casos. El viceministro de Seguridad, Roberto Romero Luna, reconoció que de los diez casos, la policía solo ha podido esclarecer dos.

"Tenemos claridad en el caso de lo que le pasó a Georgino (Orellana) y David Meza. Estos casos están relacionados con el robo natural o bien vinculados con el ejercicio del periodismo", dijo el viceministro.

Sobre los otros ocho casos afirmó: "no tenemos la claridad meridiana" aunque se han elaborado perfiles de eventuales sospechosos.

El presidente Porfirio Lobo Sosa, que este miércoles retorna de Estados Unidos, posiblemente se refiera a las muertes de periodistas y qué piensa hacer para detener esta oleada de muertes.