Puerto Principe. El gobierno de Haití y sus socios en asistencia humanitaria luchaban el viernes por contener un brote de cólera que ha causado la muerte de casi 200 personas en la región central, en la peor emergencia médica en el país desde el devastador terremoto del 12 de enero.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo que el virulento brote de diarrea sería la primera epidemia de cólera en un siglo en la vulnerable nación caribeña, la más pobre del Hemisferio Occidental.

Pero no se han reportado casos de la enfermedad en la capital, Puerto Príncipe.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS), la oficina regional de la OMS, dijo que desplegó médicos, suministros y agua potable a Saint-Marc, el epicentro del brote y ubicada en Artibonite, al norte de la capital.

"Esperamos que (el brote) crezca, tenemos que esperar eso", dijo el subdirector de la OPS, Jon Andrus, en una sesión informativa en Washington.

El dijo que la República Dominicana, que comparte la isla de La Española con Haití, debería estar en alerta ante el riesgo de que la enfermedad cruce la frontera.

Funcionarios estadounidenses, citando cifras de las autoridades haitianas actualizadas el viernes a última hora, dijeron que se han registrado 196 muertes. También indicaron que un total de 2.634 haitianos habían sido afectados por el cólera para el viernes en la tarde.

"Escena de terror". Un trabajador humanitario que visitó el principal hospital en Saint-Marc dijo que lo que vio fue una "escena de terror".

"En el patio había filas de pacientes con sueros intravenosos. Recién había llovido y había gente tirada en el piso acostada en sábanas empapadas, sobre sus heces", escribió David Darg, de la organización humanitaria Operation Blessing International, basada en Estados Unidos, en la página AlertNet de Thomson Reuters Foundation.

Darg dijo que residentes rurales alrededor de Saint-Marc estaban suplicando agua potable.

La región es la zona agrícola central haitiana y ha recibido a decenas de miles de sobrevivientes del sismo, en el que murieron hasta 300.000 personas y otros miles resultaron heridos, generando un profundo trauma en la población.

"Ahora el énfasis debe ser el tratamiento, contención y una potencial vacunación masiva", dijo a Reuters el doctor Peter Hotez, presidente del Instituto de Vacunas Sabin y presidente del Departamento de Microbiología, Immunología y Medicina Tropical de la Universidad George Washington.

El dijo que la OPS debe considerar la viabilidad de un programa de vacunación anti-cólera en Haití.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por su sigla en inglés) dijeron que enviarán equipos de expertos para asistir a las autoridades haitianas en la lucha contra el brote.

"Recién estamos en el comienzo", dijo el funcionario de los CDC Rob Quick.

Todavía no era claro si el brote afectaría las elecciones presidenciales y legislativas programadas para el 28 de noviembre, pero el ministro de Salud, Alex Larsen, pidió a los candidatos que suspendan los actos públicos en las áreas afectadas por el cólera.

El presidente haitiano, Rene Preval, había confirmado que el cólera era la causa de los casos de diarrea aguda que colapsaron los hospitales en el centro de Haití en los últimos días, donde ingresaron pacientes debilitados y deshidratados. Muchas de las víctimas murieron en cuestión de horas.

En las regiones de Artibonite y la Meseta Central seguían llegando reportes de más casos.

"Ahora nos estamos asegurando de que la gente esté al tanto de las medidas de prevención que tiene que tomar para evitar la contaminación", señaló Preval luego de reunirse con funcionarios de salud del gobierno.

El cólera es una enfermedad severa transmitida a través del agua y alimentos contaminados que ocasiona diarrea y deshidratación severa y generalmente no se contagia entre personas.

En medio del temor de que la mortal enfermedad se expanda a los extensos campos de refugiados en la capital, donde viven unas 1,5 millones de personas que se quedaron sin hogar luego del sismo, Larsen anunció un programa de prevención de emergencia.

El funcionario instó a la población a lavarse regularmente las manos, a no comer vegetales crudos, a hervir la comida y el agua para tomar y evitar bañarse o beber agua en los ríos.

"Esta enfermedad es muy peligrosa", dijo Larsen. "Puede matar en tres horas porque una vez que la diarrea comienza no para", explicó.

Pero pidió a la población que no entre en pánico y aseguró que la severa deshidratación causada por el cólera puede ser fácilmente tratada tomando agua hervida mezclada con azúcar y sal.