Pekín. Intensas lluvias desataron inundaciones y deslaves en el centro y sur de China, causando la muerte a más de 100 personas y dejando extensas áreas llenas de barro donde hasta hace una semana prevalecía una dura sequía, reportaron este domingo medios locales.

Meteorólogos advirtieron que la lluvia intensa probablemente seguirá azotando algunas zonas hasta este lunes.

En Yueyang, en la provincia sureña de Hunan, estaciones meteorológicas registraron más de 200 milímetros de lluvia en seis horas, el tipo de precipitaciones que se produce una vez cada 300 años, informó el Servicio de Noticias de China, citando fuentes locales.

En la aldea de Maojiazu en Yueyang, el aguacero generó un deslizamiento de tierra que aplastó 24 casas y mató al menos a 20 residentes, mientras otros siete desaparecieron bajo las rocas y el barro, reportó la agencia de noticias Xinhua.

"El alcance concentrado, la intensidad y corta duración de estas últimas lluvias han causado víctimas y graves daños materiales en algunas áreas", dijo Chen Lei, el ministro de Recursos Hídricos, que también supervisa la Oficina Estatal de Control de Inundaciones y Alivio de Sequía, según un reporte en su sitio web.

La oficina meteorológica advirtió que las fuertes lluvias a lo largo del curso medio e inferior de la cuenca del río Yangtsé podría provocar inundaciones en un área afectada por la sequía hace menos de dos semanas.

En la noche del sábado, las inundaciones en partes de 13 provincias habían causado la muerte a 94 personas y dejado 78 desaparecidos, además de dañar 465.000 hectáreas de los cultivos y derribar 27.100 casas y otros edificios, indicó el departamento de inundaciones y sequía.

Este domingo, la provincia de Hunan elevó el número de personas que murieron por inundaciones y deslizamientos a 36, por encima de un estimado de 19 víctimas revelado este sábado, lo que significa que la cifra de fallecidos en toda la nación podría haber alcanzado al menos a 111.

Cerca de 23 de las muertes ocurrieron en Xianning, en la provincia central de Hubei, donde las lluvias provocaron deslizamientos de lodo que también dejaron más de 100 residentes heridos y 10 desaparecidos.