Bin Jawad, Libia. El destartalado ejército rebelde libio avanzaba el lunes hacia el oeste para retomar una serie de ciudades que estaban en manos de las fuerzas de Muamar Gadafi, bombardeadas por las fuerzas aliadas.

Alentados por la ayuda de los ataques aéreos, los rebeldes rápidamente revertieron las pérdidas militares en su revuelta de cinco semanas y recuperaron el control de las principales terminales petroleras en el este de Libia, llegando hasta la población de Bin Jawad.

Los rebeldes dijeron el domingo que tenían a la vista la ciudad costera de Sirte, la ciudad natal de Gadafi y una importante base militar.

Los rebeldes dijeron que habían capturado Sirte el lunes, pero no hubo confirmación independiente de la noticia.

"Se ha confirmado que Sirte cayó en manos prodemocráticas", declaró el portavoz rebelde, Shamsidin Abdulmolah, que añadió que no encontraron demasiada resistencia de las fuerzas proGadafi.

Pero un periodista extranjero en Sirte, con quien Reuters habló por teléfono, dijo que estaba tranquilo y aún en manos del Gobierno.

Un periodista de Reuters en Sirte escuchó el domingo por la noche cuatro explosiones. No estaba claro si fueron en la ciudad o las afueras.

El periodista vio un convoy de 20 vehículos militares, entre ellos un camión con cañones antiaéreos, abandonar Sirte y dirigirse hacia el oeste camino de Trípoli, junto a decenas de coches civiles en los que viajaban familias cargadas de objetos personales.

"Queremos ir a Sirte hoy. No sabemos si podremos", dijo el combatiente rebelde Marjai Aguri, de 25 años, mientras esperaba junto a otras 100 personas a las afueras de Bin Jawad con tres lanzacohetes múltiples, seis armas antiaéreas y alrededor de una decena de camiones con ametralladoras.

El avance por la costa del Mediterráneo de una fuerza de rebeldes voluntarios mal armados y escasamente coordinados sugiere que los ataques occidentales bajo la zona de exclusión aérea estaban cambiando drásticamente la dinámica del campo de batalla, al menos en el este.

Los rebeldes controlan ahora de nuevo las principales terminales petrolíferas del este - Es Sider, Ras Lanuf, Brega, Zueitina y Tobruk -, mientras que Gadafi parece atrincherarse en el oeste.

Combates en Misrata. Cerca de la capital, las fuerzas del Gobierno lucharon con los rebeldes en el centro de Misrata, la tercera ciudad del país, para tratar de consolidar su posición en el oeste de Libia.

Un residente llamado Saadun dijo a Reuters por teléfono que al menos ocho personas murieron y 24 resultaron heridas cuando las fuerzas de Gadafi lanzaron disparos de mortero mientras atacaban Misrata desde el oeste en un día de combates.

Francotiradores de Gadafi también estaban atacando a las fuerzas rebeldes pero a última hora del domingo los combates acabaron.

Un rebelde llamado Mohamed dijo a Reuters por teléfono que las fuerzas proGadafi controlaban "sólo una pequeña zona, unas pocas calles" en la parte oeste de la ciudad.

Algunos lugareños dijeron a Reuters que estaban teniendo que recurrir a pozos para conseguir agua y que había escasez de medicinas.

Al menos seis explosiones resonaron en Trípoli el domingo por la noche, seguidos de largar ráfagas de fuego antiaéreo por parte de las fuerzas libias. La televisión libia dijo que se habían producido ataques aéreos en "áreas civiles y militares de la capital".

La televisión estatal libia emitió unas imágenes que afirmó que eran de Gadafi en un coche en el complejo de Trípoli donde cientos de partidarios ondeaban banderas verdes y coreaban eslóganes. Gadafi no pudo ser visto en el coche blanco, pero la televisión dijo que estaba en su interior.

La OTAN acordó el domingo tomar el mando de las operaciones militares en Libia después de una semana de arduas negociaciones, dijo un diplomático y un responsable del organismo, mientras Washington trata de reducir su papel en otro país musulmán ya que tiene abiertas operaciones en Irak y Afganistán.

El secretario de Defensa de EEUU, Robert Gates, dijo que los ataques aéreos occidentales habían "eliminado" la capacidad de Gadafi de mover sus armas pesadas.

Gates también planeó la posibilidad de que el gobierno de Gadafi pudiera romperse y dijo que una conferencia que se va a celebrar el martes en Londres abordaría estrategias políticas para poner fin a los 41 años de gobierno de Gadafi.

Libia acusó a la OTAN de "terrorismo" y de matar a su pueblo dentro de una trama mundial para humillar y debilitar al país del norte de África.

El gobierno dice que los ataques aéreos occidentales ha matado a más de 100 civiles, una acusación negada por la coalición que dice que está protegiendo a los civiles de las fuerzas de Gadafi y atacando sólo objetivos militares para hacer cumplir la zona de exclusión aérea.