Raleigh, EE.UU. Las violentas tormentas y tornados que han azotado el sur de Estados Unidos durante tres días han causado la muerte de al menos 43 personas, destruido cientos de casas y derribado líneas eléctricas, dijeron este domingo las autoridades.

El estado de Carolina del Norte sufrió el mayor número de víctimas y daños, con 22 personas muertas y más de 80 heridas. Se notificaron daños significativos en al menos 23 condados y más de 200.000 personas se quedaron sin electricidad.

"He visto muchos daños en Carolina del Norte a lo largo de los años, pero esto es lo más catastrófico que he visto nunca. La destrucción es enorme", dijo la gobernadora Evelyn Perdue en CBS News tras visitar las zonas más dañadas.

"Tenemos 23 condados con graves daños, un montón de daños en las viviendas, colegios destrozados, daños en las infraestructuras", añadió, y dijo que el presidente Barack Obama se ha comprometido a hacer "lo que haga falta para reconstruir Carolina del Norte".

Situación de reactores nucleares. Los tornados se desplazaron por 13 estados más, entre ellos Virginia, donde las autoridades informaron de cuatro muertos y no confirmaron las noticias de otros tres. Dos reactores nucleares de la empresa Dominion Virginia Power se cerraron automáticamente el sábado al llegar un aparente tornado y apagar un alimentador eléctrico de la central nuclear de Surry, en el sureste del estado.

En seguida se pusieron en marcha los generadores de apoyo, y ambos reactores "están a salvo y en estado estable", dijo la empresa en un comunicado.

El portavoz de la Comisión de Regulación Nuclear Roger Hannah dijo el domingo que no se liberó radiación durante la tormenta y el cierre. "Todo funcionó como debía", afirmó.

Podría ser la tormenta más mortífera en Estados Unidos desde febrero de 2008, cuando 57 personas murieron por tornados en el sur y el valle de Ohio, dijo el meteorólogo de AccuWeather.com Andy Mussoline.

Las tormentas empezaron el jueves en Oklahoma, recorrieron el sur y alcanzaron la costa este el sábado. Se reportaron 241 tornados, con 50 confirmados. Siete personas fallecieron en Alabama, otras siete en Arkansas, dos en Oklahoma y una en Mississippi.

Los gobernadores de Carolina del Norte y Virginia declararon el estado de emergencia mientras las autoridades trataban de poner en marcha las operaciones de rescate y limpieza,

"Lo que pasó con esta tormenta que era distinta del tornado típico fue su diámetro", explicó el responsable del condado de Bertie Zee Lamb. "No era sólo de 100 (unos 90 metros) ó 200 yardas de ancho, sino de media milla (unos 800 metros), y se quedó en tierra durante unos seis kilómetros".

Progress Energy, la principal empresa de electricidad en el este de Carolina del Norte, dijo que 220.000 clientes estuvieron sin electricidad por la tormenta, con 78.000 viviendas y servicios públicos sin energía el domingo por la mañana.

La tormenta rompió cientos de postes de electricidad y 30 torres de líneas de transmisión resultaron dañadas, dijo el portavoz de la compañía, Mike Hughes.

Aunque las tormentas se calmaron el domingo, Mussoline dijo que podrían producirse más esta semana, sobre todo a partir del martes.