Hanga Roa. Reportes preliminares de la televisión chilena indican que el mar comenzó a recogerse en la Isla de Pascua mientras el gobierno del país sudamericano mantenía la alarma de tsunami en su territorio insular y de alerta preventiva en el continental, debido a los efectos del terremoto de 8,9 grados Richter y tsunami que azotó a Japón.

Las autoridades locales pronosticaron oleaje de hasta tres metros en las costas de la Isla de Pascua, territorio que se encuentra a 3.500 kilómetros de Chile y que pertenece administrativamente a la V región de Valparaíso.

Según la televisión local, las más de 4 mil personas que habitan la isla, entre turistas y locales, se encuentran tranquilas y en zonas de seguridad esperando que llegue el oleaje.

Según se informó, la policía local no permite que las personas bajen al sector de inundación, pues la ola llegaría hasta el sector del pueblo de Hanga Roa.

La tarde de este viernes, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile (SHOA) decretó alarma para Isla de Pascua y alerta de tsunami para todo el territorio continental, según informó el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter.

"Se ha modificado la estimación del tamaño máximo de las olas, pasando de 2 a 3 metros, lo que coloca los posibles efectos del terremoto de Japón como más fuertes sobre nuestras costas", dijo el ministro del Interior.

En tanto, en la emisora local Radio Cooperativa, el intendente de Valparaíso, Raúl Celis, dijo que alrededor de 1.500 personas fueron evacuadas en Isla de Pascua hacia zonas seguras. Además, manifestó que unas 350 personas llegaron hasta el aeropuerto Mataveri, mientras que el resto acudió a casas de familiares.

El sismo de magnitud 8,9 que afectó a Japón el viernes y que fue seguido por olas gigantescas podría haber causado al menos 1.000 muertos en la zona noreste del país.

Hace más de un año, la zona centro y sur de Chile fue sacudido por un potente terremoto de 8,8 de magnitud y un tsunami que devastó varias ciudades y villas costeras, con un saldo de más de 500 muertos, medio centenar de desaparecidos y pérdidas por unos US$30.000 millones.

"Estamos preparándonos para lo peor, pero esperamos tener un buen resultado", dijo Hinzpeter.

Tras el anuncio de Chile de elevar a categoría alarma de tsunami, las sirenas en las ciudades costeras comenzaron a sonar para iniciar la evacuación preventiva que debe estar completada antes de las 21.30 hora local (0030 GMT) en las zonas inundables.