La Meca, Arabia Saudita. Al menos 2,5 millones de musulmanes comenzaron el peregrinaje anual del Haj el domingo, dirigiéndose a un campamento cerca de la ciudad saudita de La Meca para trazar la sagrada ruta tomada por el profeta Mahoma hace 14 siglos.

Viajando a pie, en transporte público y autos privados, los peregrinos atravesarán un paso montañoso hacia un valle en Mina, unos tres kilómetros fuera de La Meca. El camino es el mismo que tomó el profeta en su último peregrinaje.

El Haj, uno de los mayores despliegues mundiales de devoción religiosa, dura cinco días. En el pasado ha sido empañado por incendios, colapsos de hoteles, enfrentamientos policiales con manifestantes y mortales estampidas.

El ministro del Interior saudí, el príncipe Nayef, dijo el miércoles que el reino no podía descartar un ataque del brazo regional de Al Qaeda, pese a que las fuerzas reales estaban preparadas para combatir ese tipo de operaciones.

Al Qaeda en la Península Arábiga negó este domingo tener cualquier intención de atacar a peregrinos musulmanes durante el Haj.

Actualmente un cuarto de la población mundial profesa el Islam y el Haj es un deber para todos los musulmanes no incapacitados que puedan costearlo. Muchos esperan por años para tener una visa.

"No puedo explicar el sentimiento de estar aquí", dijo Mahboob Bangosh, un peregrino canadiense de origen afgano y que vive en Toronto.

Para minimizar el riesgo de la congestión y disminuir la congestión en los caminos, las autoridades operarán por primera vez un tren de fabricación china que hará escala en los lugares del Haj.

El proyecto ferroviario de US$1.800 millones tiene vías de 18 kilómetros de largo y transportará a 180.000 pasajeros este año, dijo Habib Zein Al Abideen, subsecretario de asuntos municipales y rurales.

"Tendremos una capacidad de 72.000 pasajeros por hora el próximo año. Este año operamos a un 35% de la capacidad. El próximo año podremos tener de 500.000 a 600.000 pasajeros", agregó Abideen.