Juba. Más de 80 rebeldes murieron en combates con el Ejército en el sur de Sudán, dijo el miércoles un ministro del Gobierno, en un nuevo episodio que ensangrentó los preparativos para la independencia de la región.

Los habitantes del sur de Sudán, un región productora de petróleo, votaron abrumadoramente por separarse del país en un referendo realizado en enero y contemplado por los acuerdos de paz del 2005 que terminaron con décadas de guerra civil con el norte.

Los festejos por la secesión han sido empañados por una ola de violencia tribal y choques entre el Ejército del sur y milicias rebeldes.

Los analistas advierten que si la seguridad continúa deteriorándose, el sur, una región subdesarrollada que se independizará en julio, podría fracasar como Estado y desestabilizar a toda la región.

Líderes del sur de mayoría cristiana o de creencias tradicionales han acusado a Jartum de apoyar a los rebeldes para desestabilizar a la región y mantener el control sobre su petróleo.

El norte principalmente musulmán niega las acusaciones, igual que muchas de las milicias que dicen haberse rebelado contra lo que consideran un Gobierno autócrata en el sur.

El Ejército del sur (SPLA) comenzó a atacar el domingo a las milicias rebeldes del ex oficial Peter Gadet en el estado petrolero de Unity, dijo el ministro estatal de Información, Gideon Gatpan Thoar.

"El SPLA atacó a los rebeldes el 8 y 9 (de mayo). El primer día murieron 38 rebeldes y el segundo 46. Uno de los soldados del SPLA resultó muerto", dijo el funcionario a Reuters.

"Nos deshicimos de ellos. Están huyendo desde ayer", añadió.

No hubo comentarios inmediatos de los rebeldes de Gadet y las cifras no pudieron ser verificadas de forma independiente.