Dannenberg, Alemania. Decenas de miles de manifestantes participaron en una de las mayores protestas antinucleares en años este sábado, cuando el primer cargamento de residuos nucleares en dos años fue retrasado por los ecologistas.

El traslado entre Francia y Alemania se ha convertido en un asunto político tenso este año debido a la molestia con la decisión de la canciller, Angela Merkel, de ampliar la vida de las 17 centrales nucleares de Alemania a pesar de la abrumadora oposición popular.

Los residuos transportados este sábado se originaron en Alemania y se reprocesaron en la planta de procesamiento del grupo nuclear francés Areva en La Haya, para almacenarlos en la ciudad del norte de Alemania de Gorleben.

Merkel instó a quienes participaban en la manifestación a abstenerse de cometer actos vandálicos mientras intentaban detener el convoy de 11 vagones de tren que transporta 154 toneladas de residuos.

El tren fue retenido durante horas por una manifestación previa cerca de la frontera germano-francesa, cuando miles de ecologistas bloquearon las vías. Se espera que el cargamento de basura nuclear llegue este domingo a Gorleben, cerca de la ciudad central de Dannenberg.

En la manifestación de Dannenberg, miles de personas escuchaban los discursos y música mientras que otros hacían planes para detener el convoy, al menos temporalmente, antes de que llegara a Gorleben.

"Merkel provocó a la sociedad al extender la vida útil de la energía nuclear, y ésta es la respuesta de la gente", dijo Jürgen Trittin, uno de los líderes del partido Verde.

Los organizadores estimaron que unas 50.000 personas participaron en la manifestación, pero la policía dijo que había algo más de 10.000.

El gobierno de Merkel ha perdido popularidad debido en parte a su decisión de ampliar la vida útil de las plantas nucleares en unos 12 años por encima del cierre original previsto para 2021. Alemania obtiene el 23% de su energía de la energía nuclear.