Ciudad de Guatemala. Matthew se debilitó el sábado a depresión tropical al tocar tierra en Belice, pero sigue siendo una amenaza para Centroamérica pues sus fuertes lluvias podrían provocar inundaciones y deslaves en la región, sensible a los desastres naturales.

Las lluvias de Matthew representan una amenaza para la vida y sus efectos podrían sentirse con más notoriedad en Honduras, Belice, Guatemala y el sur de México, dijo el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos en su boletín de las 1800 GMT.

Las autoridades en Guatemala exhortaron el sábado a la población a utilizar refugios, mientras Matthew avanza con vientos máximos sostenidos de 55 kilómetros por hora sobre el sur de Belice, dejando peligrosas lluvias en algunas zonas.

"La población del área del Caribe debe tomar precauciones en vista de que la marea va a subir", dijo Eddy Morales, director del instituto meteorológico de Guatemala.

"Se recomienda a la población no realizar viajes largos, ya que los suelos aún se encuentran saturados y podrían registrarse derrumbes o deslizamientos, evitando con ello poner en riesgo su vida", dijo protección civil de Guatemala.

Matthew tocó la costa atlántica de Nicaragua en la tarde del viernes todavía fortalecido como tormenta tropical y el mismo día siete personas murieron por inundaciones en las afueras de la capital de Venezuela.

Después empapó la zona turística de Honduras a lo largo de la costa del Atlántico y obligó la evacuación de casi 2.000 personas en la zona, en donde abundan las comunidades indígenas pobres, altamente expuestas a los desastres naturales.

El presidente hondureño, Porfirio Lobo, instó a las personas de las regiones litorales y montañosas a acudir a refugios establecidos en escuelas y estadios de fútbol.

Hasta ahora solo se tienen reportes oficiales en Honduras de daños menores.

Producción en riesgo. La activa temporada de huracanes de este año ya ha golpeado a la región. Más lluvias de Matthew podrían demorar las cosechas de la azúcar y el café. Los campos de caña han sido inundados y los árboles de café podrían generar enfermedades y hongos por el exceso de humedad.

Las pérdidas de azúcar podrían ser graves debido a que los campos de caña aún están inundados por precipitaciones previas en el país. Centroamérica produjo 4,43 millones de toneladas de azúcar en la cosecha 2009/10 y esperaba una de mayor tamaño este año.

Si las lluvias de Matthew, la décimotercera tormenta con nombre de la temporada del Atlántico 2010, duran por días, podrían comenzar a afectar al café, dijeron exportadores y productores.

"Estamos realmente preocupados por el impacto que puedan tener estas lluvias que se esperan porque si se sigue dañando la infraestructura carretera será imposible llegar a las fincas y el café se caerá de las plantas", dijo el director ejecutivo de la Asociación de Exportadores de Café de Honduras, Miguel Pon.

En 1998, el huracán Mitch devastó Centroamérica provocando la muerte de más de 11.000 personas e inundaciones devastadoras. Es la segunda tormenta más letal de la que se tenga registro.

Más de 260 personas han muerto en Guatemala hasta el momento este año en deslaves e inundaciones.

En el otro lado del Atlántico, el huracán Lisa, el séptimo de la temporada, se debilitó el sábado a tormenta tropical al noroeste de las Islas Cabo Verde, pero no representa una amenaza inmediata.