Ciudad de Guatemala. La depresión tropical Matthew se debilitaba este domingo sobre México, pero sus remanentes siguen provocando lluvias que podrían causar deslaves, inundaciones y daños a los cultivos de azúcar y café en la vecina Guatemala.

La población guatemalteca en la región selvática oriental caminaba por calles inundadas con niños y algunas pertenencias en sus brazos, mientras que los trabajadores de rescate trataban de abrir caminos bloqueados por algunos deslaves menores.

"Hasta esta hora no se han reportado personas fallecidas, heridas y mucho menos desaparecidas", dijo Alejandro Maldonado, un funcionario de alto rango de los servicios de emergencia de Guatemala.

Maldonado dijo que se habían evacuado a unas 500 personas.

Los vientos de Matthew se redujeron este domingo a una velocidad de 35 kilómetros por hora, pero sigue latente la amenaza de lluvias de hasta 50 centímetros, según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.

La depresión tropical se ubica a unos 65 kilómetros al sur de la ciudad mexicana de Villahermosa, en el estado mexicano de Tabasco.

"Hemos tenido lluvias y los ríos han subido su nivel, pero aún tienen margen para recolectar agua", dijo a Reuters una fuente de protección civil en Tabasco.

Todos los puertos petroleros en la costa del Golfo de México estaban abiertos el domingo a la navegación.

Matthew tocó la costa atlántica de Nicaragua en la tarde del viernes todavía fortalecido como tormenta tropical, y después transitó por la costa de Honduras para llegar de nuevo a tierra por Belice y finalmente estacionarse en el sur de México.

Hasta ahora no se han reportado daños mayores, pero más lluvias de Matthew podrían demorar las cosechas de la azúcar y el café de Guatemala y otros países de América Central.

Algunos campos de caña ya han sido inundados y los árboles de café podrían sufrir enfermedades y hongos por el exceso de humedad.

En 1998, el huracán Mitch devastó Centroamérica provocando la muerte de más de 11.000 personas e inundaciones devastadoras. Es la segunda tormenta más letal de la que se tenga registro.