Para el Dr. Julio César Saucedo Mariño (67), paraguayo que lleva 49 años residiendo en el Brasil y está al servicio del Hospital Sirio- Libanés de São Paulo, tanto el presidente Fernando Lugo como Lula da Silva se encuentran con un pronóstico muy alentador del cáncer que padecen. De Hugo Chávez, dice desconocer la situación. El profesional está de visita en Asunción y ayer mantuvo esta charla con ABC Color.

–¿Cuánto lleva en el Hospital Sirio-Libanés?

–Estoy hace 35 años.

–Es una de las clínicas más famosas del mundo ¿No?

–Efectivamente. El Hospital Sirio-libanés fue fundado por la colonia libanesa y poco a poco se fue implantando como un servicio de excelencia. Fundamentalmente porque el sirio siempre tuvo el cuidado de tener méritos de reconocido valor científico, así es que la mayor parte de sus médicos son también de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo.

–¿Cómo comenzó allí?

–Ingresar allí no es porque uno quiera, el currículum es sometido a una selección rigurosa de una comisión del hospital. Así fue siempre y sigue hasta hoy. Yo ingresé cuando todavía era joven y hacía parte de un equipo de cirugía vascular muy renombrado en su época. Debo citar aquí por cuestión, incluso sentimental, al profesor Joaquim Bueno Neto, que fue mi maestro, el principal maestro con quien yo aprendí mucho, además de la universidad. Me refiero a la actividad privada y al ingreso en el hospital.

–Ud. realizó a Lula una cirugía. ¿En qué consistió?

–La proximidad de mi especialidad (la cirugía vascular) con la oncología se basa en el hecho de que cualquier tratamiento quimioterápico mundialmente, y en Brasil no es diferente, ya no se hace a través de una punción venosa porque existe el riesgo de que estos quimioterápicos –si salen de la vena– pueden ocasionar lesiones graves. Entonces de un tiempo a esta parte se opta por un catéter especial insertado al paciente por un cirujano vascular. Consiste en un dispositivo que se llama “Port-a-Cath”, que es un catéter capaz de llevar el quimioterápico directamente a la cava superior o a la aurícula derecha de tal manera que no exista ningún riesgo de que haya escape de ese medicamento y exponga a lesiones cutáneas como lo sería si se utiliza la vía venosa habitual. Este dispositivo se coloca en el pecho en el lado derecho del corazón y se conecta a la vena yugular. Esa es nuestra proximidad del especialista vascular con la oncología. Dicho sea de paso, nosotros no tenemos experiencia química con la oncología propiamente dicha, pero cuando se va a instalar un tratamiento quimioterápico es obligatorio el procedimiento en que se inserta este dispositivo para servir de conducto a los quimioterápicos. Fue así que participamos del tratamiento de la presidente Dilma (Rousseff), del presidente Lula y del presidente Lugo.

–¿Cuál es el diagnóstico de estos mandatarios?

–Con relación al presidente Lugo yo veo que está en un excelente estado clínico porque los últimos controles no han detectado ningún nuevo foco del linfoma del cual el fue acometido. Por consiguiente, hasta el momento no tiene nuevas lesiones. Es lo que me consta del último control que se hizo en São Paulo.

–¿Ud. está siempre en los controles que se hace Lugo en el Sirio-Libanés?

–Ahora estoy más bien por la amistad que me une al Presidente, no porque participe directamente de su tratamiento. En realidad mi intervención terminó cuando le retiramos el catéter de la quimioterapia y eso ya fue hace tiempo.

–¿Y Dilma y Lula?

–Con relación a la presidenta Dilma vale los mismos comentarios. También está considerada curada hasta el presente momento. Tampoco presenta algún nuevo foco del linfoma del cual fue acometida. Ya el presidente Lula tiene otro tipo de cáncer, el llamado Carcinoma epidermoide, que es otra línea biológica de cáncer, totalmente diferente del linfoma. Según los oncólogos, la perspectiva para el presidente Lula felizmente también es de cura. Esa es la expectativa.

–Es muy satisfactorio eso...

–Si lo es porque se le hizo el diagnóstico de una manera incidental. O sea, allá pues (en Brasil) existe la conciencia de la medicina preventiva que es justamente lo que estoy haciendo hincapié en que se hagan las personas. Hay que tener la conciencia de la profilaxis con los chequeos médicos. Fue así que se le diagnosticó al presidente Lula y por eso justamente el tumor está en su estadio inicial circunscripto al local de la laringe y sin ninguna ramificación, sin ninguna metástasis ni regional ni a distancia. Eso da la posibilidad de que el tratamiento con quimioterapia y radioterapia sea curativo.

–¿No hizo falta operar?

–Es importante aclarar que cuando se hizo ese comentario de no operar inmediatamente mucha gente pensó que si no se hace la cirugía es porque ya no tiene remedio, y no es así. En realidad, es un cáncer bien restricto y se descartó el abordaje quirúrgico en el presidente Lula porque sí la cirugía podría afectarle las cuerdas vocales y con eso afectar la voz. Entonces, el tratamiento con quimioterapia y con radioterapia puede preservar la voz, que es el instrumento más importante del presidente Lula.

–¿Ud. conoce la situación de Hugo Chávez, por ejemplo?

–Desconozco su caso. Realmente no sé cuál es la verdadera situación del presidente Hugo Chávez, así que no puedo opinar.