Mainz, Alemania. La canciller de Alemania, Angela Merkel, dijo el sábado a miembros del partido conservador que los inmigrantes deben hacer más para integrarse a la sociedad alemana, incluyendo aprender la lengua y obedecer "todas y cada una" de las leyes.

Merkel, cuya popularidad se ha desplomado desde que ganó la reelección un año atrás, pareció acercarse al ala derecha de sus Demócratas Cristianos (CDU) -que se han quejado de que ella impulsa al partido hacia una política centrista.

Sus comentarios siguieron a semanas de acalorado debate sobre un libro de muchas ventas del ex banquero central Thilo Sarrazin, en que acusa a inmigrantes turcos y árabes de reducir el cociente de inteligencia de Alemania y de vivir a costa del Estado.

Merkel y la mayoría de la dirigencia política de Alemania inicialmente condenaron a Sarrazin, pero sus puntos de vista tocaron la fibra del público y de muchos miembros derechistas de su CDU.

"Cualquiera que quiera vivir aquí en nuestro país tiene que obedecer nuestras leyes, querer aprender nuestra lengua y aceptar las reglas de nuestra sociedad y todos y cada uno de los artículos de nuestra constitución", dijo Merkel ante una entusiasta audiencia del CDU en la ciudad occidental de Mainz.

"Eso significa todo, desde igualdad de derechos para las mujeres y todo lo demás -ese es nuestro lema y no hay tolerancia para ninguna otra cosa", dijo Merkel, cuya coalición de centroderecha ha caído cerca de 15 puntos detrás de la oposición en encuestas de opinión.

Hay cerca de cuatro millones de musulmanes viviendo en Alemania. La vasta mayoría son de origen turco y un estimado de 280.000 tiene antecedentes árabes.

Algunos están bien integrados en la sociedad alemana, pero otros viven en comunidades donde prevalecen las tradiciones musulmanas y se habla muy poco alemán.

En medio del debate sobre Sarrazin, encuestas de opinión mostraron que un sustancial número de alemanes apoyaría un nuevo partido que tome una línea más dura contra la inmigración -una advertencia a Merkel de que debe ampliar su atractivo para retener a los conservadores desilusionados por su cambio a la izquierda.

Los partidos anti-inmigración están creciendo en toda Europa, superando a los principales partidos de la centroderecha que ha rehuido de usar retórica dura contra la inmigración.

"Habrá demandas sobre aquellos que no quieren ser ayudados", dijo Merkel, llamando a la integración una "tarea vital para el futuro".

"Si hay algún rincón de una ciudad donde la policía tenga la sensación de que no es bienvenida, debe haber una protesta pública", dijo Merkel. "El monopolio estatal del poder debe ser válido en todos lados. De otro modo, sería el fin de nuestra democracia".