Monterrey, México. Al menos 53 personas murieron este jueves cuando un comando armado provocó un incendio en un casino de la ciudad de Monterrey, al norte de México, en el peor ataque contra civiles desde que el gobierno inició un combate frontal a los cárteles del narcotráfico.

Desconocidos ingresaron al "Casino Royale" en la capital del estado de Nuevo León y provocaron un incendio que obligó a varios a encerrarse en los baños y en otras áreas donde fallecieron por intoxicación, dijeron las autoridades.

El gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, dijo que podrían haber hasta 15 ó 20 muertos más.

"No tenemos un número final determinado, hasta el momento van 53", dijo Medina a la cadena Televisa.

Monterrey, hasta hace pocos años una tranquila ciudad empresarial, se ha convertido en escenario de las batallas que libran el cártel del Golfo y su antiguo brazo armado, los Zetas, en medio de una campaña frontal del presidente Felipe Calderón contra el narcotráfico.

"Estos repudiables actos nos obligan a todos a perseverar en la lucha contra esas bandas de criminales sin escrúpulos. Todo el apoyo a Nuevo León". Felipe Calderón.

"Terror y barabarie". El mandatario calificó el incidente en su cuenta de Twitter como un acto de "terror y barbarie".

"Estos repudiables actos nos obligan a todos a perseverar en la lucha contra esas bandas de criminales sin escrúpulos. Todo el apoyo a Nuevo León", dijo Calderón, quien se reunirá desde temprano este viernes con su gabinete de seguridad.

En México, donde los cárteles luchan a muerte por las rutas para introducir drogas a Estados Unidos, han comenzado a surgir dudas de cómo el Gobierno podrá garantizar las elecciones presidenciales del 2012 en medio de una violencia creciente.

Los equipos de ayudan tardaron varias horas en extinguir el fuego del inmueble, de donde salían gruesas columnas de humo, y se vieron obligados a destrozar fragmentos de los muros para liberar el humo concentrado al interior del edificio.

Ataque contra inocentes. Familiares se concentraban desesperados en las afueras del casino para pedir información sobre las víctimas.

"Mi hermana estaba trabajando adentro de mesera (...) no sé nada, sólo confusión", dijo un familiar al canal Milenio Televisión.

El gobernador dijo que el casino operaba ilegalmente y sugirió que podría haber un vínculo entre la empresa y grupos criminales.

"No es posible que no se hayan hecho investigaciones sobre los operadores de estos casinos y cuáles son sus antecedentes por si llega a surgir en la línea de investigación que haya un vínculo con organizaciones criminales o ajustes de cuenta en donde ahora inocentes están pagando y perdiendo la vida", señaló.

Las autoridades no han ofrecido detalles sobre el atentado, que en un principio medios locales atribuyeron a la detonación de granadas.

En uno de los peores ataques contra civiles inocentes, el 15 de septiembre del 2008 sicarios arrojaron granadas contra una multitud que participaba de las celebraciones del día de la Independencia en la occidental ciudad de Morelia, matando a ocho personas y dejando heridas a más de 100.

En Tijuana y Ciudad Juárez, ciudades fronterizas con Estados Unidos, sicarios han ingresado a centros de rehabilitación de adictos a las drogas y matado a decenas de personas.

En el 2008 en Monterrey, pistoleros lanzaron una granada en contra del consulado estadounidense en la ciudad, y Washington dijo a sus empleados que sacaran a sus hijos de la ciudad en agosto del año pasado luego de un ataque frente a una exclusiva escuela.

Desde que Calderón asumió el poder en el 2006, han muerto más de 42.000 personas en todo el país por la violencia ligada con el tráfico de drogas.