México DF.  Un juez mexicano ordenó que el capo Edgar "La Barbie" Valdez, uno de los jefes del narcotráfico más violentos en México, permanezca al menos 40 días más bajo investigación, dijo el sábado la fiscalía general.

"La Barbie", de 37 años y nacido en Texas, fue capturado este lunes por policías federales en un estado vecino a la capital mexicana y es requerido por la justicia de Estados Unidos, nación que ofrecía una recompensa de US$2 millones por su detención.

Se esperaba que el sábado el Ministerio Público resolviera si a Valdez se le iniciaría un juicio en México o sería enviado a Estados Unidos, pero el magistrado decidió mantenerlo en "arraigo" para que los fiscales continúen reuniendo o desechando pruebas y ampliar los interrogatorios.

"En cumplimiento de la orden de arraigo, Edgar Valdez Villarreal fue ingresado en el Centro de Mando de la Policía Federal", dijo la Procuraduría General de la República (PGR), o fiscalía general, en un comunicado.

"La Barbie" y otras siete personas que lo acompañaban cuando fue arrestado, son presuntos responsables de los delitos de delincuencia organizada, contra la salud y portación de arma de fuego de uso exclusivo de las fuerzas armadas, agregó.

Su captura fue vista como uno de los mayores golpes al narcotráfico por parte del Gobierno de Felipe Calderón, que al asumir en diciembre del 2006 lanzó operativos frontales con decenas de militares y policías federales para combatirlo.

Al momento de su arresto, "La Barbie" buscaba tomar el liderazgo del cártel de los Beltrán Leyva, acéfalo desde que su jefe muriera en diciembre en un enfrentamiento con efectivos de la Marina.

La muerte de Arturo Beltrán Leyva desató una guerra interna por el control del cártel y desde inicios de este año se han sucedido asesinatos, algunos de ellos con decapitaciones, en regiones antes a salvo de la violencia, como la ciudad de Cuernavaca, cercana a la capital, y en el balneario Acapulco.

Más de 28.000 personas han sido asesinadas desde que comenzaron los operativos del Gobierno contra los cárteles de la droga en una violencia que ha ido escalando año a año, sobre todo en el norte del país, en la frontera con Estados Unidos.