El estadounidense Ryan Lochte agigantó el sábado su figura en la natación al conquistar el oro en los 400 metros combinados de los Juegos de Londres, en la que superó de inicio a fin a su compatriota Michael Phelps, que buscaba dar el primer paso para ser el deportista olímpico más exitoso de la historia.

Lochte sumó el oro olímpico al título mundial en la especialidad que ganó en Shanghái el año pasado al lograr una sorpresivamente cómoda victoria en 4:05.18.

Lochte fue escoltado por el brasileño Thiago Pereira, quien se llevó la presea plateada tras arribar en 4:08.86, mientras que el japonés Kosuke Hagino fue tercero en 4:08.94 y se quedó con el bronce.

Phelps, quien defendía el título ganado en los últimos dos olímpicos, sufrió su primera derrota olímpica en ocho años y terminó cuarto en 4:09.28, a más de cinco segundos de su récord mundial en la prueba.

"Me sentía bien durante los primeros 200 metros. Ellos simplemente nadaron mejor que yo", dijo Phelps. "Estaban mejor preparados. Fue una carrera frustrante. Tuve suerte de llegar a la final", aseveró.

La carrera, una agotadora prueba que suele decidir al mejor nadador del mundo, era considerada uno de los grandes duelos de Londres pero no estuvo a la altura de las expectativas con un Lochte implacable que ganó con facilidad.

Phelps nadaba en el andarivel más lejano luego de haber llegado por poco a la final como el clasificado más lento y nunca fue una amenaza en la carrera.

La última vez que Phelps -ganador de ocho medallas de oro en Pekín 2008- fue derrotado en una final olímpica fue cuando terminó tercero detrás de Ian Thorpe y Pieter van den Hoogenband en los 200 metros libres en Atenas 2004, una prueba calificada como la "carrera del siglo".

El estadounidense entró a ocho eventos en Londres y necesita ganar al menos tres medallas para batir el récord histórico de 18 preseas que pertenece a la gimnasta soviética Larisa Latynina.

Para su compatriota Lochte, fue la cuarta medalla dorada y la primera de las muchas que se esperan de él en la capital inglesa.

Oros chinos. En el primer día de competencia en la piscina del Parque Acuático de Londres, China fue el país más ganador, al cerrar la jornada con dos preseas de oro.

La juvenil Ye Shiwen, de 16 años, se quedó con el título olímpico -con récord mundial incluido- en los 400 metros combinados.

La estadounidense Elizabeth Beisel fue segunda, mientras que la también china Li Xuanxu se quedó con la presea de bronce.

Ye desarrolló una actuación impresionante y frenó el cronómetro en 4 minutos y 28.43 segundos, para convertirse en la primera mujer que quiebra una marca mundial en piscina larga desde que se prohibió el uso de los trajes de poliuretano a fines del 2009.

La asiática bajó en más de un segundo el récord previo de 4:29.45 minutos implantado por la australiana Stephanie Rice en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.

La campeona mundial Beisel fue segunda con marca de 4:31.27 minutos, mientras que la china Li Xuanxu llegó tercera con tiempo de 4:32.91 minutos.

Ye ganó los 200 metros combinados el año pasado en los Campeonatos Mundiales de Shanghái pero escoltó a Beisel en los 400 metros.

El otro oro para China llegó por intermedio de Sun Yang, quien conquistó los 400 metros libres, superando al surcoreano Park Tae-hwan, campeón en Pekín hace cuatro años, y al estadounidense Peter Vanderkaay.

Park fue readmitido en la prueba tras ganar una apelación contra una descalificación en la ronda previa que se había producido por una salida en falso.

En tanto, Australia se quedó con la presea dorada en la posta de 4x100 metros libres, superando a Holanda y Estados Unidos.