Roma. Miles de italianos marcharon en Roma este sábado para exigir más beneficios laborales y en protesta por lo que consideran un panorama laboral sombrío.

Pese a la advertencia del gobierno de que grupos anarquistas y extremistas podrían infiltrarse en la manifestación para crear disturbios, el evento, apoyado por el mayor sindicato italiano, se realizó sin violencia.

"La crisis llegó a cierto punto pero no ha terminado todavía", dijo Eugenio Borrello del sindicato metalúrgico FIOM que organizó la protesta. "Desafortunadamente, en Italia sólo los trabajadores y pensionados están pagando la crisis, el gobierno no está haciendo absolutamente nada", agregó.

FIOM se enzarzó en una batalla amarga con Fiat ante los esfuerzos de la automotriz para reformar las prácticas laborales en sus plantas y aumentar la eficiencia.

En la marcha participaron tres trabajadores de una planta de Fiat del sur del país, quienes provocaron una gran polémica cuando fueron despedidos en julio acusados de bloquear a máquinas durante una huelga.

Con banderas rojas y pancartas, los manifestantes marcharon a través de Roma ante la mirada policial. Entre la multitud se encontraban líderes de oposición de izquierda y de centro.

La tasa de desempleo de Italia se mantuvo en un 8,2% en agosto, por debajo del 10,1% del promedio de la zona euro.

Sin embargo, analistas dicen que el desempleo en Italia sólo ha subido gradualmente desde julio del año pasado principalmente debido a un plan que mantiene a las personas en las planillas de sueldos pese a ser despedidas y a que miles de italianos renunciaron a la idea de encontrar empleo.