Abiyan. Unas 14.000 personas han escapado de Costa de Marfil hacia la vecina Liberia, dijo este sábado Naciones Unidas, a medida que crecen los temores de que una disputa electoral en el Estado de Africa occidental reviva una guerra civil.

Jefes de Estado del bloque regional Ecowas se sumaron a la presión mundial para que el líder actual de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, ceda el poder a su rival que reclama la presidencia, Alassane Ouattara, y dijeron que el líder podría enfrentar la "legítima fuerza" si se niega.

Fue la primera amenaza directa de intervención militar extranjera por la disputa electoral, que ha producido cerca de 200 muertes desde los comicios del 28 de noviembre.

"El Acnur ha registrado un total de 14.000 refugiados marfileños en el este de Liberia, que huyeron como consecuencia de la inestabilidad post-electoral", dijo el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados en su sitio web.

"Como crece su número, crecen las necesidades humanitarias para los refugiados, principalmente mujeres y niños, y también para los que los que los hospedan", agregó.

Un portavoz del gobierno de Gbagbo dijo este sábado en una entrevista con Radio France Internationale que la amenaza del uso de la fuerza por parte de Ecowas era "injusta".

El estancamiento político y el temor a otro brote de violencia en un país que sigue dividido tras la guerra civil de 2002-2003 han empañado las celebraciones de Navidad, mientras los ciudadanos temerosos se quedan en su hogar.

"Esta es la peor Navidad que he experimentado hasta ahora. Aún en el 2002, cuando había guerra, era mejor. El problema ahora es que la gente está cansada. Dos presidentes, dos gobiernos, todo esto es demasiado", dijo Saibou Coulibaly, un vendedor de juguetes en la ciudad de Abiyán.

La declaración de Ecowas señalaba que el bloque enviaría un delegado a Costa de Marfil para presentar un ultimátum a Gbagbo. No especificó cuándo sería enviado el delegado ni quién sería y funcionarios no pudieron ser localizados de inmediato para realizar comentarios.

Reconocimiento de resultado. Estados Unidos, Naciones Unidas, la Unión Europea, la Unión Africana y Ecowas han aceptado los resultados de una comisión electoral que señalan a Ouattara como el ganador de las elecciones.

Pero Gbagbo no ha mostrado indicios de ceder e insiste en que él fue quien ganó las elecciones, después de que la Corte Constitucional, que está dirigida por uno de sus aliados, descartara cientos de miles de votos de distritos electorales pro-Ouattara.

El estancamiento se tornó violento la semana pasada, con breves batallas con armas de fuego entre soldados gubernamentales leales a Gbagbo y rebeldes que ahora apoyan a Ouattara.

Naciones Unidas y grupos de derechos humanos han dicho que hombres armados ahora están atacando barrios pro-Ouattara a la noche, secuestrando y matando a personas.

George Kouadio, un maestro, dijo que él rezó en la misa de Nochebuena para que la crisis política no llegue al punto de un resurgimiento de la guerra civil.

"Costa de Marfil ha sufrido demasiado en los últimos 10 años", dijo. "Pedí al Señor que nos ayude a encontrar la paz, pero especialmente que brinde sabiduría a nuestros líderes".

El deterioro de la seguridad en la ex colonia francesa llevó a que esta semana Francia instara a sus 13.000 conciudadanos que se encuentran allí a dejar el país.

Las turbulencias en Costa de Marfil también provocaron un alza de los precios del cacao a máximos en cuatro meses, alterando los registros de exportación y generando temores de que las luchas puedan bloquear el transporte y el embarque.