Río de Janeiro, EFE. Cerca de un centenar de militares de la Marina de Brasil participaron este lunes en un simulacro de operaciones de seguridad para la Copa Confederaciones y la visita del papa Francisco, que reunirán a multitudes los próximos dos meses en el país suramericano.

Durante el entrenamiento, el comandante del Primer Batallón de Infantería de Fusileros Navales, Osmar da Cunha Penha, señaló a periodistas que entre 2.000 y 2.500 efectivos de la Marina participarán en el operativo de seguridad para los dos eventos.

Frente a periodistas congregados en la sede que la Marina tiene en Isla del Gobernador, en el norte de la ciudad carioca, los militares llevaron a cabo una acción anti-disturbios, para entrenarse ante la eventualidad de una congregación de manifestantes.

También escenificaron un control de tráfico en busca de droga y explosivos, y la toma de un edificio para rescatar a un rehén.

En los "macroeventos" que acogerá Brasil los soldados estarán acompañados durante su trabajo por perros adiestrados para detectar drogas o explosivos, así como para inmovilizar a sospechosos.

Durante el simulacro de hoy los soldados emplearon el tipo de material que usarán en caso de ser necesario, como munición de goma, bombas de humo o espray de pimienta.

"Fue una pequeña demostración de la capacidad de los fusileros navales que van a trabajar durante la Copa Confederaciones y nosotros hicimos una demostración de las acciones de control de disturbios y prevención y de combate al terrorismo para garantizar la seguridad de los dos eventos", señaló el comandante.

Durante estos eventos, la Marina del país se encargará de la seguridad del área marítima a través de sus barcos y lanchas, informó en una nota de prensa.

Asimismo, el cuerpo de fusileros navales también trabajará en tierra y los equipos de Operaciones Especiales participarán en operaciones como el control de disturbios o el rescate de rehenes.

La Copa Confederaciones se celebrará del 15 al 30 de junio en seis ciudades de Brasil (Río de Janeiro, Brasilia, Salvador, Recife, Fortaleza y Belo Horizonte) y servirá como calentamiento para el Mundial de Fútbol 2014.

Por otra parte, la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), congregará en Río de Janeiro a cerca de dos millones de peregrinos a finales de julio, en unos actos en los que participará el papa Francisco.