Santiago. El minero que fue el cuarto en ser rescatado del yacimiento San José, en el norte de Chile, el boliviano Carlos Mamani, dice que no ha disfrutado de la fama que viven muchos de sus compañeros que protagonizaron una de las historias más inolvidables de 2010.

Según informa el diario chileno Las Últimas Noticias, el trabajador relata que ni siquiera se ha podido conseguir un terreno para poder construir una casa.

Explica que fue especialmente a la municipalidad para pedir un ayuda en este sentido, “pero mal me fue. Fui personalmente a hablar con el alcalde por si me podían dar una manito y lo único que me dijeron que podía ser eran unas mediaguas de madera, nada más. Y esperé y esperé y las mediaguas nunca llegaron. También fui a la Intendencia y me dijeron que no podían hacer nada. Quizás podría salir algo en enero, me dijeron, pero no era nada seguro”.

Al hacer un análisis de la forma en que ha actuado después del rescate, considero que “creo que cometí un error al principio. Porque le cerré la puerta a toda la prensa. No di ninguna entrevista. Porque así me lo dijeron igual a mí. Me lo dijeron algunos compañeros y yo les hice caso. Pensé que en algún momento la prensa volvería, pero no volvió. Nunca he dado una entrevista por plata. Me entrevistaron de la televisión boliviana, pero no me dieron ningún billete. Si no hubiera cometido ese error, quizás no estaría así. Mal que mal, yo tengo historias que contar”.

Actualmente, Carlos Mamani recibe el pago de la licencia médica por el accidente que asciende a CH$240.000 (US$504), con lo que mantiene a su esposa e hija de un año, y confiesa que económicamente está “cada vez más apretado”, sin embargo confiesa que “ya me daba vergüenza pedir ayuda”.