Copiapó. El contacto con los 33 mineros que llevan semanas atrapados bajo tierra en Chile y el mundo exterior tuvo un giro irreverente este jueves, mientras los hombres enviaban bromas subidas de tono a la superficie y el Papa Benedicto XVI les mandaba rosarios benditos.

Los mineros han permanecido atrapados en un túnel a 700 metros bajo la superficie durante casi un mes después de un derrumbe y enfrentan entre dos a cuatro meses más aislados, mientras los ingenieros perforan un estrecho pozo de escape en una de las operaciones de rescate más difíciles del mundo.

El gobierno de Chile convocó a un equipo de expertos de la NASA para que ayude a mantener a los hombres mental y físicamente sanos durante la espera que les aguarda, ya que perdieron un estimado de 10 kilogramos cada uno durante los 17 días que pasaron bajo tierra antes de que fueran hallados con vida, aunque se encuentran con una excelente salud.

"Han afrontado esta enorme dificultad con mucha fortaleza, mucha disciplina entre ellos, con mucha fe", dijo el cardenal chileno Francisco Javier Errázuriz, quien visitó la mina este jueves para realizar una misa, y luego envió los rosarios benditos por el Papa Benedicto XVI a los mineros.

Los hombres también enfrentan la crisis con humor.

Socorristas les envían alimentos, medicinas y cartas de sus familiares en estrechos tubos plásticos a través de un ducto del tamaño de un pomelo. Los mineros han enviado respuestas y un "chiste obsceno del día".

El ministro de Salud Jaime Mañalich se sonrojó con una de las bromas, la escribió en un pedazo de papel para mostrársela a los periodistas en lugar de que lo grabaran contándola. Los familiares envían chistes de vuelta y los socorristas también contribuyen.

Si bien un video inicial que los mineros grabaron con una cámara la semana pasada los mostraba barbados, sin camisa y claramente más delgados, en imágenes más recientes ellos aparecen afeitados y con ropa nueva.

Los mineros están improvisando una cabina en el túnel para tener conversaciones privadas por video con sus familiares, y les han enviado proyectores en miniatura y videos de fútbol para que pasen el tiempo.

Los socorristas han perforado 41 metros por el momento, alrededor de 5% de la distancia total, y están estudiando otras opciones para intentar sacar a los hombres más rápido. Ellos se detienen frecuentemente para reforzar las paredes del ducto.

El presidente Sebastián Piñera pidió a los astilleros de la Armada que construyan una celda especial que será utilizada para subir a los hombres uno a la vez a través del pozo de escape, que tendrá apenas 66 centímetros de diámetro.