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Ministro de Justicia noruego defiende la actuación policial tras matanza
Martes, Julio 26, 2011 - 06:10

La autoridad elogió este martes como "fantástico" el trabajo de la policía después de que Anders Behring Breivik matara al menos a 76 personas, rechazando las críticas de que la policía había reaccionado con demasiada lentitud a la masacre.

Oslo. El ministro de Justicia de Noruega elogió el martes como "fantástico" el trabajo de la policía después de que Anders Behring Breivik matara al menos a 76 personas, rechazando las críticas de que la policía había reaccionado con demasiada lentitud a la masacre.

Aunque Breivik ha hablado de "dos células más", la policía cree que probablemente actuó solo en los ataques del viernes con bombas y a tiros, que ha provocado repulsión unánime entre los noruegos.

"Es muy importante que tengamos un enfoque abierto y crítico (...) pero hay un momento para todo", dijo Knut Storberget tras hablar con el jefe de la policía de Oslo, en referencia a las preguntas, sobre todo en los medios de comunicación, sobre el tiempo de respuesta de la policía.

Un equipo armado SWAT tardó más de una hora en llegar a la isla de Utoeya, donde Breivik estuvo disparando fríamente a aterrorizados adolescentes que asistían a un campamento del Partido Laborista. Mató a 68 allí y a otros ocho en un ataque previo contra el distrito gubernamental de Oslo.

La policía revelará previsiblemente el martes los nombres de las víctimas, un día después de que revisara a la baja de 93 a 76 el número de muertos, dijo la agencia NTB.

Storberget también negó que la policía hubiera ignorado las amenazas planteadas por fanáticos de extrema derecha en Noruega. "Rechazo las sugerencias de que no hayamos tenido a la extrema derecha bajo el microscopio", declaró.

Muchos noruegos parecen estar de acuerdo en que la policía no merece oprobio por su respuesta. En una marcha de más de 100.000 personas en Oslo el lunes por la noche, la gente aplaudió a los trabajadores de rescate.

Escepticismo sobre cómplices. Breivik, de 32 años, dijo el lunes a un juez que en su "organización" existían dos células más.

Sin embargo, una fuente cercana a la investigación dijo: "Creemos que el acusado tiene una credibilidad bastante baja en lo que se refiere a esta afirmación, pero nadie de nosotros se atreve tampoco a rechazarla completamente".

Los investigadores también dudan de la afirmación de Breivik de que forma parte de una red de extrema derecha de "cruzados" anti-Islam, al considerarlo una fanfarronada de un fantasioso psicopático que ha escrito esa exageración como una forma de sembrar confusión entre los investigadores.

Noruega ha sentido cierto alivio por el hecho de que Breivik pareciera haber actuado en solitario intentando salvar a Europa del "marxismo cultural" y una "invasión musulmana" atacando al Partido Laborista en el poder.

El diario Aftenposten dijo que el interrogatorio de Breivik estaba avanzando lentamente, ya que el asesino confeso guardaba silencio sobre sus afirmaciones sobre células durmientes u otros potenciales colaboradores.

La fiscalía considerará si los actos de Breivik encajan en una ley de 2008 sobre crímenes contra la humanidad, dijo Staale Eskeland, profesor de derecho penal en la Universidad de Oslo.

"Matar a un grupo de civiles de forma sistemática es el criterio básico" para cargos de crímenes contra la humanidad, dijo Eskeland, añadiendo que la pena máxima para este delito era de 30 años en prisión, en lugar de los 21 años bajo la ley antiterrorista.

En ambos casos la sentencia puede ser ampliada hasta cinco años si hay riesgo de repetición de delitos.

Hasta ahora Breivik ha sido acusado de "desestabilizar o destruir funciones básicas de sociedad" y "crear un terror severo en la población". El fiscal de la policía Christian Hatlo ha dicho que Breivik espera pasar el resto de su vida en la cárcel.

Más de 100.000 noruegos salieron a las calles de Oslo el lunes por la noche, muchos llevando rosas blancas y rojas, para recordar a los muertos y mostrar unidad tras el 22 de julio. Decenas de miles más se manifestaron en otras ciudades, de Tromsoe a Bergen.

En un indicio de que la policía es escéptica sobre la participación de Breivik en una red más amplia, los controles fronterizos impuestos el 22 de julio fueron levantados el lunes por la noche. Noruega no ha pedido a otros países que abran investigaciones, ni ha elevado el nivel de amenaza terrorista.

Autores

Reuters