Amsterdam. El general serbobosnio Ratko Mladic hizo este miércoles un gesto de cortarle la garganta a una mujer que perdió a su hijo, su esposo y sus hermanos en la masacre de Srebrenica, al inicio de su juicio por algunas de las peores atrocidades cometidas en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

Mladic, que ahora tiene 70 años y levantó los pulgares en señal de aprobación al entrar en el sala, es el último de los principales protagonistas de las guerras de los Balcanes en los 90 que va a juicio en el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia en La Haya.

El "carnicero de los Balcanes", como le conocen sus víctimas croatas y musulmanes, es un héroe para los nacionalistas serbios. El tenaz general eludió a la justicia durante 16 años hasta su captura en la granja de un primo el pasado mayo.

La lista de once cargos por sus acciones como comandante del Ejército serbio en la guerra de Bosnia de 1992-95 abarca desde genocidio hasta asesinato, actos de terrorismo y crímenes contra la humanidad.

Se le acusa de orquestar no sólo la masacre de 8.000 hombres y niños musulmanes desarmados en Srebrenica durante una semana, sino también el asedio de 43 meses de la capital bosnia, Sarajevo, en el que murieron más de 10.000 personas abatidos por francotiradores, ametralladores y artillería pesada.

Mladic, que no se declaró inocente o culpable, ofrece una imagen mucho más frágil que su fornido aspecto durante la guerra, y según su abogado ha sufrido tres infartos y un ataque al corazón. Pero no parece haber perdido nada de su rebeldía.

En la zona del público, Munira Subasic, cuyos hermanos, marido e hijo de 18 años fueron asesinados en Srebrenica, le miró desde el otro lado de un cristal, cruzando sus muñecas para imitar unas esposas.

Mladic le devolvió la mirada y se cruzó la garganta con la mano como en gesto de degüello. El juez que preside el proceso, Alphons Orie, pidió un breve receso y ordenó que se pusiera fin a las "interacciones inapropiadas".

"Cuando vine aquí pensé que vería al menos algo de remordimiento en sus ojos", dijo Subasic. "No sé cómo puede vivir con lo que hizo, con el asesinato de tanta gente".

Emitido en Sarajevo. El proceso se emitió en directo en grandes pantallas colocadas en Sarajevo, donde miles de personas murieron por disparos de francotiradores o artillería cuando cruzaban una calle o hacían cola para conseguir agua y pan.

Hasna Hadzic, una pensionista que pasó la guerra en Sarajevo, se detuvo para mirar en su camino del mercado, visiblemente afectada.

"Tengo ganas de llorar cuando pienso en lo que nos ha hecho: mató a 8.000 personas sólo en Srebrenica, mató gente en Foca, Visegrado, nuestros hijos en Sarajevo", dijo, enjugándose las lágrimas.

"No deberían haberle llevado a juicio. Deberían haberle liquidado de inmediato".

"Le dejaron andar libre durante 16 años", dijo el jubilado Asim Dzemat. "El mundo entero le dejó matarnos durante años, y ahora se dirigen a él como 'Señor' Mladic, 'general' Mladic. ¿Qué 'señor'? ¡Es un asesino! Es vergonzoso".

Pero en Pale, el bastión montañoso desde el que las fuerzas serbias orquestaron el asedio y bombardeo de la capital situada a 16 kilómetros de distancia, en las cafeterías había aplausos cada vez que Mladic salía en las pantallas de televisión.

"Todos los bandos cometieron crímenes", dijo el estudiante serbio Mladen Mancic. "Éste es sólo un hombre honorable que defendió al pueblo serbio. Si no fuera por él, hoy no estaríamos aquí".

Mladic estaba al mando del Ejército serbobosnio cuando, durante varios días de julio de 1995, combatientes serbios atacaron el enclave de Srebrenica en el este de Bosnia, que en teoría estaba bajo la protección de tropas holandesas de los cascos azules de la ONU.

Imágenes de vídeo grabadas en la épica muestran a Mladic entre prisioneros musulmanes. Poco después, los hombres y los niños fueron separados de las mujeres, despojados de sus identificaciones y ejecutados.

El fiscal Dermot Groome dijo al comenzar una exposición inicial de dos días que Mladic y otros serbobosnios estaban aplicando un gran plan para eliminar a los no serbios de grandes áreas de Serbia, Bosnia y Croacia.

"La fiscalía presentará pruebas que mostrarán más allá de la duda razonable la mano del señor Mladic en cada uno de estos delitos", dijo.

Imágenes del asedio. La fiscalía mostró imágenes de cuerpos apilados en las calles de Sarajevo y de gente huyendo en pánico de la matanza serbia.

A Mladic también se le acusa de encarcelar a ciudadanos no serbios en un sistema de campos como Omarska, Prijedor y Keraterm, donde fueron violados, maltratados y asesinatos.

Los horrores del asedio, junto con la masacre de Srebrenica, eventualmente galvanizaron a la opinión mundial en apoyo de la campaña de los ataques occidentales que pusieron fin al conflicto poco después.

Mladic, que fue detenido en mayo, ha calificado las acusaciones de "monstruosas" y dice que está demasiado enfermo para afrontar un juicio que podría durar dos años o más. Para el final de la vista parecía cansado y se le administró medicación.

Algunas víctimas temen que el tiempo y el deterioro de su salud puedan ayudarle a evitar un juicio como a su mentor, Slobodan Milosevic, el arquitecto de las guerras de los Balcanes, murió bajo custodia en 2006, unos meses antes de que se alcanzara un veredicto en su juicio por genocidio y otros crímenes de guerra en Croacia, Bosnia y Kosovo.