Carolina del Norte. Dos hombres murieron este sábado por el paso del huracán Irene en Carolina del Norte y se dispuso la evacuación de más de 370.000 personas en Nueva York, ante la inminente llegada de ese ciclón que afecta a Estados Unidos.

La primera víctima que fue confirmada por la gobernadora de Carolina del Norte, Beverly Perdue, es un menor de edad que fue golpeado por un árbol, consignó la agencia Ansa.

El segundo fallecido se registró en el condado de Onslow y la causa del deceso fue un ataque cardíaco, mientras colocaba planchas protectoras sobre los vidrios de una casa.

En tanto, otras dos personas fallecieron al protagonizar accidentes de tránsito al perder el control de sus vehículos.

La tormenta, con ráfagas de hasta 140 kilómetros por hora, causó además en Carolina del Norte daños en las líneas eléctricas y en el suministro de agua, destrozos en las viviendas y hay cientos de miles de hogares de esa región del este, sin luz eléctrica.

El huracán Irene llegó esta mañana a las costas de Carolina del Norte con menor intensidad e hizo centro en la localidad de Cape Lookout, con una categoría 1, que se presenta como una tormenta tropical de características muy fuertes.

Los meteorólogos estimaron que Irene además de afectar la costa este rozará también Washington y se prevé que la tormenta llegue este domingo a Nueva York.

El alcalde de ese estado norteamericano, Michael Bloomberg, dispuso ante el alerta la evacuación obligatoria de las personas que viven en zonas bajo el nivel del mar.

La orden de evacuación afecta a más de 370.000 neoyorquinos, mientras 7.000 pacientes fueron retirados de los hospitales de la ciudad ubicados en áreas vulnerables por el paso del ciclón.

También se fueron desalojando clínicas y residencias para ancianos de los barrios más expuestos.

Las compañías que operan en las aeroestaciones de Nueva York JFK, Newark Liberty, Stewart, La Guardia y Teterboro cancelaron todos los vuelos entrantes, tanto internacionales y de cabotaje.

Los puentes que unen Manhattan con el resto de la ciudad se cerrarán si el viento supera los 96 kilómetros por hora de forma sostenida.

Las autoridades advirtieron que Irene podría ocasionar inundaciones y cortes de luz, por lo que ante esta situación los neoyorquinos se abastecieron en supermercados y ferreterías de agua embotellada, latas de comida, pilas y linternas.

El subdirector del Centro Nacional de Huracanes, Ed Rappaport, alertó que por el tamaño y la fuerza del huracán Irene será "el evento más importante, quizás en 20 años desde un sistema tropical".

En tanto, más de 100.000 miembros de la Guardia Nacional, según la agencia DPA, están preparados para hacer frente a la catástrofe en caso de emergencia.

Según el canal de noticias CNN, unos 65 millones de personas podrían verse afectados por el huracán que el presidente Barack Obama calificó de "histórico".

En igual sentido, el gobernador de Virginia, Bob McDonnell, advirtió que "lo peor de la tormenta está por venir" en ese estado norteamericano con el paso de Irene.

"La gente tiene que estar fuera de las rutas, lejos de los árboles", pidió McDonnell a la población durante una entrevista con la cadena televisiva Fox News.

Al menos 200.000 personas fueron evacuadas en las zonas costeras de Virginia y según pronosticó McDonnell, el fenómeno durará en la región "seis o siete horas con fuertes vientos"