Beirut. Algunos árabes lamentaron su muerte como un guerrero sagrado y un mártir, mientras que otros lo vieron como un "pilar del mal" cuyos mortales ataques contra Estados Unidos desataron una represalia contra los musulmanes en todo el mundo.

Desde su Arabia Saudita natal hasta las costas del Golfo Arabe y los territorios palestinos, la muerte del líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, puso de relieve las profundas diferencias que dividen a súbditos de gobernantes y a radicales de moderados en el mundo árabe.

La Autoridad Palestina respaldada por Occidente dio la bienvenida a la muerte de bin Laden como algo "bueno para la causa de la paz mundial". Su rival islamista Hamas, un potencial socio en un Gobierno de coalición, deploró el hecho.

"Condenamos el asesinato y la muerte de un guerrero árabe sagrado", indicó Ismail Haniyeh, director de la administración Hamas en la Franja de Gaza, que enfrenta un desafío de grupos inspirados en Al Qaeda que consideran al grupo como demasiado moderado.

"Vemos esto como una continuación de la política estadounidense basada en la opresión y el derramamiento de sangre árabe y musulmana", agregó.

Aquellos que lo veneraban rezaron para que la noticia no fuera verdad, pero muchos en el mundo árabe sintieron que la muerte de Osama Bin Laden debería haber ocurrido hace mucho tiempo.

Algunos señalaron que el asesinato en Pakistán del fundador de Al Qaeda ya no era relevante a la luz de los levantamientos seculares que comenzaron a derrocar a los líderes árabes autoritarios y corruptos que habían resistido violentos esfuerzos islamistas por debilitar su poder.

"DAÑO AL ISLAM"

En tanto, muchos creen que Bin Laden y Al Qaeda crearon una catástrofe para el mundo musulmán debido a que Estados Unidos respondió con dos guerras, en Afganistán e Irak, y la palabra "Islam" pasó a ser asociada con "terrorismo".

"El daño que Bin Laden causó al Islam fue una atrocidad y una vergüenza colectiva", dijo el saudí Mahmoud Sabbagh en Twitter.

Ahmed Saleh, un palestino jubilado de 58 años, indicó: "El mundo es mejor sin bin Laden. El mundo se ha librado de un pilar del mal. Sus acciones atroces fueron explotadas para permitir las políticas hostiles hacia los árabes y musulmanes.

Una postura rival sostiene que bin Laden ha sido el único líder musulmán en llevar la lucha contra el dominio occidental al corazón del enemigo, precisamente en la forma de los ataques del 11 de septiembre del 2001 en Nueva York y Washington.

Tareq al-Zumar, del grupo islamista egipcio al-Gama'a al-Islamiya, que se alzó en armas contra el Estado en la década de 1990, dijo: "Bin Laden se convertirá en un símbolo de la resistencia a la ocupación (...) El asesinato de bin Laden por parte de Estados Unidos sin dudas impulsará la reacción y los intentos de represalia".

Arabia Saudita, donde Al Qaeda condujo ataques contra lo que bin Laden llamaba la "impía" familia real saudí, declaró que espera que su muerte contribuya en la lucha internacional contra el terrorismo y elimine los "pensamientos equivocados" que están detrás.

En las calles de Arabia Saudita, la tierra natal de Bin Laden, que le quitó la ciudadanía luego de los atentados del 11 de septiembre del 2001, había una atmósfera de incredulidad y dolor.

"Será una pérdida para todos los musulmanes porque tenía buenas cualidades. Representó a los musulmanes en una manera positiva y fuerte (...) Es la persona que dejó las riquezas mundanas por la jihad", dijo un hombre fumando un cigarrillo fuera de su oficina en Riad.

En Yemen, la tierra ancestral de Bin Laden y base de Al Qaeda en la Península Arábiga, algunos creen que su muerte hará que la agrupación pierda poder.

"Al Qaeda está terminada sin Bin Laden. Los miembros de Al Qaeda no podrán continuar", dijo Ali Mubarak, un yemení de alrededor de 50 años, en la capital Saná.

Pero para muchos árabes inspirados en las revueltas populares de los últimos meses, la noticia tuvo mucho menos importancia de la que hubiera tenido un tiempo atrás.

"La muerte de Osama llega en un momento muy interesante. El momento perfecto, cuando Al Qaeda está eclipsada y los sentimientos de libertad están en alza", dijo Jamal Khashoggi, un analista independiente saudí.

Sin embargo, otros sospechan que los brazos de Al Qaeda en todo el mundo continuarán las campañas contra Estados Unidos.

Omar Bakri, un clérigo suní libanés, lamentó la muerte de un mártir: "Su martirio dará impulso a una mayor generación de creyentes y jihadistas.

Al Qaeda no es un partido político, es un movimiento jihadista. Al Qaeda no termina con la muerte de un líder".

El influyente grupo egipcio Hermanos Musulmanes dijo que las tropas estadounidenses deberían irse ahora mismo de Irak y Afganistán.

"Con la muerte de bin Laden, una de las razones por las cuales se ha practicado la violencia en el mundo ha sido eliminada", afirmó Essam al-Erian, un destacado miembro de los Hermanos, que renunció a la violencia para forjar un cambio en Egipto hace décadas.

Otros islamistas en Egipto, cuyos pensadores han inspirado a los movimientos y activistas islámicos en todo el mundo, dijeron que los seguidores de bin Laden deberían revisar sus métodos debido a que sus acciones sólo han hecho más agresivo al "enemigo".