Christchurch. Equipos de rescate neozelandeses extrajeron sobrevivientes de entre los escombros este miércoles 24 horas después de que un devastador terremoto golpeó a la ciudad de Christchurch, y la cifra de muertos llegó a 75, con decenas de atrapados en edificios colapsados.

Los rescatistas tuvieron que realizar amputaciones para liberar a algunos de los 120 sobrevivientes hallados entre los escombros del sismo del martes, que sacudió a la segunda ciudad más grande del país al mediodía.

Hasta unas 300 personas se encontraban desaparecidas un día después del sismo, indicó el alcalde de la ciudad Bob Parker, y el primer ministro, John Key, dijo que la cifra de muertos puede subir.

"Estamos recibiendo mensajes de texto y se escuchan golpes de los sobrevivientes y en eso nos estamos enfocando en el momento", dijo el comandante de turno de la policía Russell Gibson en Radio New Zealand.

El terremoto de magnitud 6,3 fue el segundo en sacudir la histórica y turística ciudad en cinco meses. Este fue el desastre natural más mortífero de Nueva Zelanda en 80 años, y los daños podrían llegar a costar US$12.000 millones.

Temprano en la tarde una mujer, Ann Bodkin, fue rescatada desde el edificio destruido de una firma financiera, luego de pasar un día atrapada bajo un escritorio. En medio de vítores, Bodkin, que sólo sufrió cortes y rasguños, fue puesta en una ambulancia.

La esperanza casi se había desvanecido de encontrar sobrevivientes en otro edificio colapsado, que albergaba a un canal de televisión y una escuela de lengua inglesa.

Un reporte temprano que indicó que un grupo de 15 personas había sido encontrado allí fue desmentido, y entre los desaparecidos en el edificio se encontraría una decena de estudiantes japoneses.

Dave Lawrie, comandante de operaciones policiales, dijo que la búsqueda en el edificio colapsado de Canterbury Television fue suspendida para concentrarse en edificios donde haya mayor posibilidad de encontrar sobrevivientes.

Anteriormente, Parker había dicho que hasta unas 100 personas podrían estar atrapadas en los escombros.

Las autoridades identificaron a 55 fallecidos y restan otros 20 sin identificar. La cifra podría subir ya que los rescatistas se esfuerzan por hallar sobrevivientes antes que retirar e identificar a los muertos.

Enorme impacto económico. Indicios del enorme impacto económico del sismo están comenzando a emerger. J.P. Morgan estimó que las pérdidas aseguradas por el desastre podrían llegar a los US$12.000 millones, de acuerdo a una fuente que vio la nota de investigación.

Al ser consultado sobre posible costos, el primer ministro Key dijo a los periodistas: "Nadie está en realidad en la posición para evaluar eso". Él dijo que espera que Christchurch aún pueda ser anfitrión de la Copa Mundial de rugby que estaba fijada para este año.

En el centro de la ciudad se veían calles deshechas, edificios derrumbados y partes inundadas debido a cañerías y cloacas rotas.

Se declaró un estado de emergencia nacional y soldados en vehículos blindados patrullaban la ciudad.

Este es el peor desastre natural del país desde que un terremoto sacudió en 1931 la ciudad de Napier, en la Isla Norte de Nueva Zelanda, y dejó 256 muertos.

El Hospital de Christchurch recibió muchos residentes heridos, con extremidades quebradas, heridas de golpes y laceraciones.

"A algunos hubo que amputarles extremidades para poder sacarlos y otros sufrieron amputaciones por las mismas heridas", dijo Mike Ardagh, director del departamento de emergencias del hospital.

Miles de personas enfrentaban la posibilidad de pasar una segunda noche en albergues de emergencia establecidos en colegios locales y en un hipódromo. Se ha entregado agua y se levantaron baños portátiles en la ciudad ya que los servicios están interrumpidos.