Londres. El empresario Rupert Murdoch trataba el martes de contener la crisis que amenaza a su imperio de medios de comunicación, tras las acusaciones de que periodistas de su grupo, News Corporation, espiaron al ex primer ministro británico Gordon Brown.

Murdoch ha actuado rápidamente en los últimos días para intentar frenar el escándalo de las escuchas ilegales: primero decretando el cierre de un periódico sensacionalista en el centro del problema y luego remitiendo a una amplia investigación su prevista compra del canal de televisión BSkyB, un acuerdo multimillonario que había despertado dudas por su control de los medios de comunicación.

Sin embargo, las acusaciones de que otros diarios de su propiedad, entre ellos el respetado The Sunday Times, también estuvieron implicados en el escándalo de las escuchas, aunque en menor grado, podrían agravar la crisis.

"El cierre del periódico sensacionalista News of the World, que fue pensado para establecer una línea final a esta situación, ha fracasado de manera evidente", dijo a Reuters el consultor de medios Steve Hewlett.

"Ya no se trata del News of the World, sino de la compañía. No se trata de un activo tóxico, sino de una empresa tóxica. Así que cualquier cosa que salga sobre otro activo de News Corp simplemente echa leña al fuego", añadió.

El escándalo, que ha incluido acusaciones de sobornos a la policía, llega el martes al Parlamento, en el que algunos de los altos cargos policiales declararán ante el Comité de Asuntos Internos, que les interrogará sobre por qué no investigaron antes estas prácticas ilegales.

Uno de ellos será John Yates, subcomisario de la Policía Metropolitana de Londres, criticado por decidir en 2009 no reabrir una investigación anterior sobre escuchas telefónicas.

The New York Times publicó que cinco altos cargos policiales descubrieron que sus móviles estaban pinchados poco después de que Scotland Yard abriera una investigación de escuchas ilegales por parte de News of the World en 2006. Esta revelación provocó dudas sobre si los oficiales temían que unas pesquisas demasiado profundas pudieran suponer que el diario publicara sus propios secretos, según el Times.

"No vamos a hacer declaraciones sobre la investigación", dijo un portavoz de la policía londinense cuando se le preguntó si iba a comentar la noticia.

Pero es poco probable que la atención sobre la policía quite presión sobre Murdoch y su empresa, aunque los analistas creen que la decisión del lunes de enviar la oferta de News Corp por el 61 por ciento de BSkyB que no controla a una investigación completa de los reguladores fue sabia.

Con ella, el Gobierno espera protegerse de la indignación por las acusaciones de que periodistas del News of the World tuvieron acceso a los contestadores de víctimas de asesinatos, atentados y guerras.