Rangún. Myanmar votó el domingo en sus primeras elecciones en 20 años, un proceso que asegura una victoria fácil a los partidos apoyados por el Ejército pero que también traería un acercamiento de política parlamentaria al Estado opresivo.

El coreografiado final del Gobierno militar directo, lleno de reglas complejas que redujeron la participación de las fuerzas pro democráticas, entró en su etapa final en una carrera disputada principalmente por dos poderosos partidos asociados al régimen que compiten casi sin oposición.

La votación no pondrá fin a las sanciones de Occidente, pero podría reducir el aislamiento de Myanmar en Asia en momentos en que la vecina China ha incrementado sus inversiones en gas natural y otros recursos en la ex colonia británica, también conocida como Birmania.

"Hay elecciones que se están llevando a cabo ahora en Birmania que no serán libres o justas, basado en cada reporte que estamos viendo", dijo el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a un grupo de estudiantes en la ciudad india de Mumbai.

"Por mucho tiempo al pueblo de Birmania se le ha negado el derecho para determinar su propio destino", agregó el mandatario.

En Rangún, policías antidisturbios armados hacían guardia en centros de votación casi vacíos o patrullaban las calles en convoyes de camiones militares, como parte de una campaña que incluye la prohibición de cobertura de la prensa extranjera o la presencia de supervisores electorales externos.

Internet casi no funcionaba en el país, afectada por repetidos caídas que se cree habrían sido organizados por la junta militar para controlar el flujo de información. Fallas en la red eléctrica en Rangún también redujeron la asistencia temprana a las urnas.

Esta es la primera votación en el país desde 1990, cuando candidatos pro democracia se impusieron ampliamente en un resultado ignorado por los gobernantes militares de Myanmar.

"Luego de las elecciones, Birmania será una dictadura militar tanto como lo es ahora", dijo David Williams, director del Centro para Democracia Constitucional en la Escuela de Derecho de la Universidad de Indiana.

El Partido Unión Solidaridad y Desarrollo (USDP, por su sigla en inglés) es la principal fuerza política de los militares, y cuenta entre sus filas a 27 ministros actuales, así como generales de alto rango recientemente retirados.

El USDP ha dominado la campaña, compitiendo por los 1.158 escaños en disputa. Su único rival real es el Partido Unidad Nacional (NUP, por su sigla en inglés), otro vehículo del Ejército, que postula a 980 asientos.

Al menos seis partidos han presentado quejas con la comisión electoral local, reclamando que cientos de trabajadores estatales fueron obligados a votar por el USDP en sufragios anticipados.