Nueva York, Andina. Naciones Unidas advirtió que Haití se encuentra viviendo una crisis humanitaria a dos años del violento terremoto que causó miles de víctimas mortales y más de un millón de desplazados.

La Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA por sus siglas en inglés) dijo en un comunicado que esta situación se produce debido a que más de medio millón de personas aún siguen viviendo en carpas improvisadas en las calles.

Además, advirtió que los más perjudicados por el terremoto viven asediados por la epidemia del cólera, que hasta el momento ha cobrado la vida de siete mil muertes, y por la inseguridad alimentaria que afecta a casi cinco millones de habitantes.

OCHA señaló igualmente que la calidad del agua que reciben los habitantes de los campamentos improvisados es de mala calidad.

Según dijo, alrededor del 47% de las pruebas de agua realizadas en los campamentos arrojaron malos resultados. En diciembre, solo 29 pruebas habían resultado negativas.

Ante esta situación, la OCHA mencionó que Naciones Unidas dispuso la inversión de ocho millones de dólares para impulsar las labores humanitarias en este país.

El pronunciamiento destaca, no obstante, los esfuerzos de la comunidad internacional y de diversos países para conseguir fondos que permitan mantener las labores humanitarias y de socorro en este país.

El 12 de enero del 2010, Haití fue sacudido por un violento terremoto de 7 grados que dejó como saldo más de 300 mil muertos y millones de desplazados.

El movimiento sísmico agravó la crisis social en este país, uno de los más pobres de América.

El colapso de los servicios esenciales causado por el terremoto ocasionó la aparición en octubre del año 2010 un brote de cólera que mato a casi siete mil personas y que 485 mil personas.