Roma.  Entre 130 y 250 personas estaban desaparecidas después de que una embarcación que transportaba a refugiados volcara al sur de Sicilia en la madrugada del miércoles, dijeron la guardia costera y rescatistas.

Los equipos de rescate salvaron a 47 personas, entre ellas una mujer embarazada, luego de que el barco que zarpó hace dos días de Libia, según algunos sobrevivientes, naufragó alrededor de las 04:00 hora local (0200 GMT), a unos 64 kilómetros al sur de la isla de Lampedusa.

Entre 15 y 20 cadáveres fueron avistados en el agua, entre ellos algunos niños, dijeron las autoridades, pero fuertes vientos y el mar agitado dificultaban el trabajo de los barcos de la guardia costera y un helicóptero de la policía italiana.

Según la Organización Internacional para la Inmigración (IOM, por su sigla en inglés), un grupo con representantes en Lampedusa, un barco pesquero italiano rescató a otras tres personas.

El primer ministro Silvio Berlusconi expresó su pésame por el accidente.

"Estamos consternados ante esta enésima tragedia y expresamos nuestras condolencias a las familias de las víctimas", dijo Berlusconi en un comunicado.

"Se trata de personas desesperadas, que enfrentaron el peligro de la travesía para alcanzar nuestras costas y mejorar sus condiciones de vida", añadió.

La guardia costera dijo que la embarcación llevaba inicialmente unas 200 personas a bordo, pero la IOM calcula que eran 300 y dijo que 250 continúan desaparecidas.

El incidente aportó un sombrío ejemplo de los riesgos que corren personas desesperadas que pueden pagar hasta 1.000 euros (1.427 dólares) por un hueco en uno de los abarrotados barcos de pesca que llevan a refugiados e inmigrantes de Africa a Europa.

"El barco, cargado por encima de su capacidad, había dejado la costa libia con inmigrantes y personas en busca de asilo de Somalia, Nigeria, Bangladesh, Costa de Marfil, Chad y Sudán", dijo la IOM en un comunicado.

"Alrededor de 40 mujeres y cinco niños estaban a bordo. Sólo dos mujeres sobrevivieron al naufragio", añadió.

La agencia de Naciones Unidas para los refugiados dijo el lunes que más de 400 personas que huían de Libia en dos embarcaciones estaban desaparecidas.

Controles fronterizos. Miles de personas se han arriesgado al peligroso viaje este año tras la caída del antiguo régimen tunecino y después de que el estallido de la guerra en Libia acabaran con los estrictos controles fronterizos que antes impedían el acceso a Europa.

La mayoría han sido jóvenes de Túnez que intentan llegar a Francia a través de Italia, pero en los últimos días se han registrado números cada vez mayores desde Libia, subrayando los temores italianos de que los enfrentamientos puedan provocar un nuevo éxodo.

La IOM dijo que 2.000 personas procedentes de Libia, principalmente inmigrantes africanos y personas en busca de asilo, desembarcaron en Lampedusa en los últimos diez días.

Lampedusa, aproximadamente a mitad de camino entre Sicilia y Túnez, ha sido el foco de la crisis tras recibir unos 20.000 inmigrantes ilegales este año, abrumando la infraestructura de la minúscula isla que normalmente vive de la pesca y el turismo.

Miles fueron forzados a refugiarse en campamentos improvisados hasta que Berlusconi trató de solucionar la crisis enviando barcos para recoger a los inmigrantes.

Sin embargo, eso simplemente ha desviado el problema a otras zonas de Italia y provocó discusiones entre gobiernos regionales sobre dónde crear centros de alojamiento para los inmigrantes.

El martes, el ministro del Interior italiano, Roberto Maroni, firmó un acuerdo con el gobierno tunecino para tratar de frenar la oleada, prometiendo ayuda, mayor cooperación policial y una posible repatriación obligatoria para inmigrantes ilegales.

El acuerdo fue confirmado el miércoles en una reunión de gabinete en Roma, que creó un grupo inter ministerial para supervisar los avances.